Alimentación del ganado y sistemas de pastoreo Destacado

La producción ganadera depende fundamentalmente de la alimentación y la nutrición. Ya que la alimentación del ganado se basa mayormente en los pastos, podemos afirmar que la producción es el resultado de su calidad y su disponibilidad adecuada. Así, si la cantidad y calidad de los pastos son bajas o malas, nuestra producción ganadera será igualmente deficiente.

 

La suplementación alimenticia con productos como balanceados, melaza, banano y otros, ayuda mucho, siempre y cuando su utilización no implique una elevación en los costos de producción que afecte la rentabilidad de la ganadería. Por tanto, la mayor dificultad a resolver es:

 ¿Cómo sacar el mayor provecho del pasto disponible en la finca?

Pastizales y potreros.

 Es de vital importancia que cada productor conozca el comportamiento de sus pastizales, tanto en la época lluviosa como en el verano, ya que de ello depende la mejor utilización del principal recurso que tiene.

La maduración y la floración de las diferentes gramíneas utilizadas como principal recurso para la alimentación del ganado, varían según:

• Cantidad de luz solar

• Temperatura

• Humedad ambiental.

 En otras palabras, dependen de las condiciones ambientales y la topografía del terreno. Así, el óptimo aprovechamiento de los pastos depende mucho de la observación que cada productor haga en su propiedad y del conocimiento que genere al respecto.

 El pasto consumido directamente por los animales es el alimento fundamental en la gran mayoría de fincas ganaderas. Su valor nutritivo es elevado cuando los pastos están en sus épocas óptimas de aprovechamiento. El pasto maduro, en cambio, es tosco, fibroso, de menor valor nutricional y, por tanto, menos aprovechable por el ganado.

 La buena alimentación mejora la producción de las vacas, por lo que es aconsejable pastorear en potreros cercanos al establo o al sitio de ordeño; así la vaca no tendrá que caminar demasiado y así evitará una pérdida de energía que podrá destinarse a la producción de leche, aparte de que se evitarán problemas de cojera.

 El alimento que se proporcione al ganado debe ser equilibrado en proteínas, vitaminas, minerales y carbohidratos, tomando en cuenta los requerimientos de cada animal (edad, sexo y producción). Las vacas consumen diariamente cerca del 10% de pasto fresco con relación a su peso vivo. Así, por ejemplo, si una vaca pesa 400 kg, debería comer lo

siguiente:

 400 kg de peso vivo x 10% = 400 kg de pasto fresco/día

 Lo mejor es tener en los potreros una mezcla forrajera: 80% de gramíneas con 15 % de leguminosas2 y 5% de malezas. Se debe aprovechar el forraje en la época óptima, es decir, tomando en cuenta algunos parámetros técnicos como: cuando se observa que existe el 3 al 4% de floración o cuando las plantas tienen de 5 a 6 hojas.

 Todo cambio en la alimentación se debe realizar en forma paulatina (poco a poco) y no en forma brusca, porque lo contrario puede causar daño en el sistema digestivo y ocasionar enfermedades intestinales en el ganado.

 En lugares donde el pasto escasea durante el verano, se puede recurrir al ensilaje o a la elaboración de heno; para ello se utiliza el excedente de pasto en el invierno e inclusive pastos de corte, caña de azúcar, maíz forrajero, desechos de la cosecha, etc.

 Una actividad obligatoria en la ganadería moderna es seleccionar los mejores animales y confirmar que existe la capacidad de alimentarlos en épocas difíciles; el resto se debería vender, pues resulta más caro mantener un número elevado de animales mal alimentados, que pocas cabezas, pero con suficiente alimento y buena producción.

 Sistemas de pastoreo

Existen tres sistemas de pastoreo:

• extensivo

• semiintensivo

• intensivo.

 En cada uno de ellos existen ventajas y desventajas, como se verá en las siguientes descripciones:

 Sistema intensivo

Este sistema requiere de una alta inversión inicial para la construcción de establos y corrales, y para la adquisición de maquinaria y equipo que permitan mantener al ganado estabulado; la alimentación se basa en concentrados, suplementos y pastos para corte. El objetivo primordial es optimizar el uso del suelo obteniendo mayores ingresos en una superficie de

terreno limitada.

Sistema semiintensivo

Es un sistema que combina una parte de la alimentación en el potrero y otra parte en el establo. En muchos lugares se llevan las vacas al establo al momento del ordeño, donde se aprovecha para alimentarlas con pastos de corte, ensilajes, balanceados, etc. Pasado un tiempo prudencial, se sacan las vacas a que pastoreen en los potreros.

Sistema extensivo

Es el sistema de pastoreo que mayormente se práctica en nuestra provincia. Los animales permanecen mucho tiempo en potreros de extensiones grandes, lo que conlleva que el animal seleccione el pasto para comer. Esto produce un alto porcentaje de desperdicio por el pisoteo. El sistema es generalmente usado con pastos naturales. Existe la creencia de que, por la escasa producción y lento crecimiento de éstos, no se justifica la subdivisión de potreros.

 Recomendaciones para la siembra y manejo de potreros

 Los siguientes aspectos deben ser tomados en cuenta:

• Se deben seleccionar especies forrajeras probadas en la zona.

• Hay que establecer pasturas con mezclas forrajeras (leguminosas y gramíneas).

• Se necesita dividir y subdividir los potreros con la utilización de cercas eléctricas; esto resulta más barato que usar la cerca de púas tradicionales y requiere menos jornales

para su instalación y mantenimiento.

• Luego del pastoreo, se deben realizar cortes de igualación y se debe eliminar la maleza, siempre y cuando ésta esté afectando al potrero.

 

• Es necesario plantar leguminosas arbustivas en las divisiones de los potreros como fuente de proteínas y para dar sombra al ganado; en climas tropicales se puede usar el “porotillo” (Erythrina edulis), mientras que en climas más fríos funciona bien el “guato” (Erythrina sp.)

• Cuando tengamos buenas pasturas, debemos conocer la cantidad de pasto disponible para los animales; así podremos determinar la carga animal que soporta el potrero para evitar sobrepastoreo y subpastoreo. Este parámetro se puede calcular con el “método del metro cuadrante”:

 

Se coloca sobre el pasto un marco cuadrado de madera de 1 m x 1 m.

• Se procede a cortar el forraje que queda dentro del marco a 5 cm del suelo.

• Se lo pesa para saber la cantidad de forraje disponible en un metro cuadrado.

• Esta actividad se realiza mínimo tres veces en varios lugares del potrero, tomando en cuenta el pasto más alto, el medio y el más bajo que encontremos en un potrero.

• Con estas muestras se saca un promedio.

• Se multiplica el promedio por la cantidad de metros cuadrados que tenemos en el potrero y surge el dato de la cantidad de forraje en el potrero. A continuación, un ejemplo:

 

Aforo: En 1 m2 tenemos 1 kg de forraje como promedio.

Área del potrero: 2.500 m2.

Cálculo de pasto disponible: Aforo x Área del potrero

1 kg/m2 x 2500 m2 (potrero) = 2.500 kg de forraje.

 

Como ya mencionamos, el ganado consume el 10% de su peso vivo por día, por lo que si una vaca pesa 400 kg, consumirá 40 kg de forraje verde por día aproximadamente.

O sea, con 2.500 kg de forraje, se podrán alimentar 62 animales bovinos durante un día.

 

• Hay que pastorear el ganado cuando el pasto presente del 3 al 4% de floración, momento en que contiene la mayor cantidad de nutrientes.

• Se deben destinar los potreros más cercanos al sitio de ordeño a las vacas en producción para evitar que pierdan energía por caminar largos trayectos.

• Los terneros y vacas gestantes deben tener potreros de buena calidad, planos y cercanos a la vivienda de la persona encargada de los animales.

 

Autor:

PROGRAMA REGIONAL ECOBONA /DEPROSUR, EP

 

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