Roberto Lang, presidente de la Asociación de Productores de Semillas del Paraguay (APROSEMP), destacó la importancia de fomentar el uso de semillas certificadas para mejorar la calidad de las cosechas nacionales. “Paraguay es una tierra bendita; cualquier semilla que se siembra germina, pero es fundamental elegir la semilla adecuada para obtener buenos resultados”, expresó Lang.
Con la participación de más de 700 productores, técnicos e investigadores, concluyó en Ciudad del Este el VI Congreso Paraguayo de Semillas, un evento clave para el fortalecimiento del sector semillero en Paraguay. Organizado por APROSEMP, la Asociación Paraguaya de Obtentores Vegetales (PARPOV) y el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), el congreso se destacó como un espacio de actualización técnica, intercambio de experiencias y promoción de prácticas legales y sostenibles.

En Poder Agropecuario 360, conducido por Edith Orzusa, a través de Unión R800 RADIO y TV, de lunes a viernes, de 05:00 a 06:00, el dirigente subrayó que, actualmente, solo el 40 % de los productores utiliza semillas certificadas y resaltó la urgencia de duplicar esta cifra para garantizar cosechas más duraderas y combatir el contrabando, que perjudica seriamente al sector semillero nacional. “Este congreso sirvió para analizar en profundidad esta problemática y buscar soluciones conjuntas”, agregó.
Lang hizo un llamado a la concienciación para revertir esta situación y asegurar un año agrícola exitoso y bendecido para el país.
Por su parte, el presidente del SENAVE, Ramiro Samaniego, destacó la importancia de la colaboración estrecha con los productores, reafirmando la presencia activa del organismo en el sector.

El SENAVE, a través de su Dirección de Semillas, se encarga de los procesos de registro de variedades y busca impulsar el uso de semillas certificadas y de calidad, adaptadas a las diferentes regiones productivas del país. Samaniego resaltó que uno de los mayores desafíos es evitar que los productores utilicen semillas que no cumplen con los estándares legales, lo cual afecta la productividad y la calidad del cultivo.
“Queremos poner un énfasis especial en el registro, control y fiscalización de semillas, porque la calidad es la base para obtener mejores rendimientos”, afirmó el titular del SENAVE, quien además informó que, desde su gestión, se han realizado reuniones estratégicas para fortalecer estos aspectos.
El ingeniero Omar Paredes, representante de INBIOTEC, compartió detalles sobre el proyecto del parque tecnológico que la empresa desarrolla en Encarnación, actualmente en fase de construcción. Este espacio contará con laboratorios y oficinas corporativas destinadas a impulsar la investigación y el desarrollo en el sector agrícola.

Durante el evento, INBIOTEC presentó nuevas tecnologías, destacando las variedades 3G, que ofrecen resistencia a la roya, una enfermedad que afecta el cultivo de maíz y genera importantes pérdidas en Paraguay. Asimismo, exhibieron materiales con tecnología HB4.
El ingeniero Paredes enfatizó el compromiso de INBIOTEC con el agricultor, asegurando que sus programas de investigación buscan mejorar la productividad y sostenibilidad del campo paraguayo. Además, resaltó la importancia de promover el uso de semillas certificadas, que garantizan calidad y seguridad en la producción, fortaleciendo toda la cadena productiva.
“Invertir en investigación y semillas certificadas es un círculo ganar-ganar para el agricultor y el país. El retorno de esta inversión es seguro y necesario para asegurar una producción exitosa”, afirmó Paredes.
Igualmente, el ingeniero Ramón López, técnico de Sem-Agro, participó activamente moderando dos presentaciones clave para el sector agrícola nacional. La primera presentación abordó el control de malezas en áreas destinadas a la producción de semillas certificadas, un aspecto fundamental para garantizar la pureza y calidad del producto final.
Posteriormente, se presentaron los avances en la investigación agrícola en Paraguay, con especial énfasis en el rendimiento de la soja, que actualmente alcanza entre 4.000 y 5.000 kilos por hectárea, reflejo del impacto positivo de la investigación y la innovación tecnológica en el sector.
El ingeniero López destacó que estos logros son posibles gracias al uso y promoción de semillas certificadas, que permiten a los semilleros multiplicar materiales de calidad, generando recursos para que los obtentores continúen invirtiendo en nuevas tecnologías. Este ciclo virtuoso representa un beneficio para productores, gremios y el país, dada la importancia de la soja en la economía nacional.
Sem-Agro, empresa semillera con contratos directos con obtentores, también cumple un rol demostrativo, facilitando que los productores conozcan y adopten los nuevos materiales desarrollados.
“El congreso está muy bien organizado y los temas tratados son de gran interés para todos los actores del sector. Participar en este evento es realmente enriquecedor”, concluyó el ingeniero López.
El VI Congreso Paraguayo de Semillas reafirmó su rol como un encuentro estratégico para el desarrollo sostenible del sector, y los organizadores manifestaron su compromiso de continuar impulsando la calidad y legalidad en la producción de semillas en Paraguay.






