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Aseguradora del Este acerca coberturas al sector arrocero en jornada técnica

En el marco de una jornada técnica desarrollada en Villa Franca, Ñeembucú, Aseguradora del Este participó activamente acercando soluciones de cobertura y gestión de riesgos a productores que se preparan para la nueva cosecha de arroz, en un escenario marcado por la alta inversión tecnológica y la creciente exposición a factores climáticos.

Carlos González, representante de la firma, explicó que la presencia en campo responde a una estrategia de mayor cercanía con el productor. “El agro es uno de los motores económicos del país y necesita respaldo permanente. Nuestro objetivo es estar junto al productor, entender su realidad y ofrecer herramientas que le permitan trabajar con mayor seguridad”, expresó.

Durante la actividad, la empresa presentó alternativas de aseguramiento orientadas principalmente a maquinaria, vehículos y riesgos operativos, elementos clave dentro de un sistema productivo altamente mecanizado. “Hoy una cosechadora o un equipo especializado representan inversiones muy importantes. Si una máquina se detiene por un siniestro, se frena toda la cadena productiva. Nosotros estamos preparados para responder ante esos eventos”, afirmó González.

El ejecutivo destacó que las condiciones climáticas extremas elevan la necesidad de prevención. “El calor, los incendios y los imprevistos son riesgos reales en campo. Por eso trabajamos con coberturas adaptadas a esta dinámica, con atención permanente y respuesta rápida, porque el productor no puede esperar”, indicó.

Asimismo, señaló que la compañía ajusta sus planes según el perfil de cada cliente. “Cada establecimiento tiene una realidad distinta. Evaluamos el tipo de equipo, el nivel de riesgo y buscamos siempre una alternativa accesible, que proteja la inversión sin afectar la operatividad”, añadió.

Aunque el aseguramiento directo de la producción agrícola sigue siendo un desafío por su alta exposición a variables externas, González aseguró que el sector avanza hacia soluciones más integrales. “La producción es una industria a cielo abierto y requiere análisis técnico muy preciso. Estamos trabajando para ampliar herramientas y acompañar esa evolución”, sostuvo.

Con esta participación, la empresa busca consolidar su posicionamiento en el ámbito agroproductivo, fortaleciendo el vínculo con los actores del campo y promoviendo una cultura de prevención que permita sostener la continuidad y competitividad de la producción nacional.

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Con enfoque técnico, GPSA destaca desafíos y oportunidades del arroz paraguayo

La participación de GPSA marcó un fuerte énfasis técnico y productivo en el Día de Campo Arroz 2026, espacio de análisis sectorial organizado por Arrozal Agronegocios y desarrollado en Villa Franca, departamento de Ñeembucú.

Durante el encuentro, el ingeniero Jorge Luis Benítez, representante de GPSA, advirtió que el arroz es uno de los sistemas agrícolas más complejos y exigentes del país, tanto por su nivel de inversión como por la precisión técnica que demanda.
“El productor arrocero trabaja con márgenes muy ajustados y con requerimientos muy específicos en maquinaria, genética, financiamiento e insumos. Es una actividad que no admite improvisaciones y necesita personal altamente capacitado”, expresó.

El especialista señaló que uno de los principales retos sigue siendo el manejo agronómico, especialmente el control del arroz colorado y la incorporación de tecnologías que permitan mejorar la uniformidad del cultivo. A su criterio, la competitividad no depende solo del volumen producido, sino de lograr estándares de calidad homogéneos que respondan a las exigencias de los mercados internacionales.

“Debemos apuntar a un producto estable, sin mezclas, que mantenga la misma calidad de cocción en cualquier destino. Esa consistencia es la que permitirá posicionar al arroz paraguayo con identidad propia”, sostuvo. Benítez también remarcó la necesidad de avanzar en aspectos estructurales que acompañen el esfuerzo del productor, como la certificación de semillas, mayor desarrollo logístico y mejores vías de salida para la cosecha. Según indicó, estos factores inciden directamente en los costos y en la posibilidad de competir con otros países productores.

En el plano empresarial, compartió la experiencia que vienen desarrollando en la Estancia 7 Puntas, donde integran agricultura y ganadería bajo un esquema de organización por unidades productivas, buscando eficiencia técnica y económica. “La diversificación es hoy una necesidad, no una opción. Ningún productor puede depender de un solo rubro; equilibrar distintas actividades permite sostenerse frente a precios variables y escenarios climáticos o comerciales cambiantes”, explicó.

La jornada permitió intercambiar experiencias entre empresas, técnicos y productores, con un mensaje coincidente: el futuro del arroz paraguayo dependerá de la incorporación de tecnología, la formación de más profesionales especializados y una articulación más estrecha entre el sector público y privado para superar los desafíos que aún limitan su desarrollo.

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Día de Campo Arroz 2026 muestra avances tecnológicos y buenas perspectivas productivas

Productores destacan rindes alentadores pese a un escenario de precios ajustados y apuestan a la innovación para sostener el crecimiento del sector.

En el marco del Día de Campo Arroz 2026, organizado por Arrozal Agronegocios, productores, técnicos y empresas del sector se reúnen en Villa Franca, departamento de Ñeembucú, con el objetivo de intercambiar conocimientos, presentar innovaciones tecnológicas y acompañar el inicio de la cosecha arrocera.

El encuentro, iniciado el jueves 12 de febrero, concluye hoy con una agenda enfocada en transferencia tecnológica, manejo productivo, sanidad del cultivo, análisis de mercado y sostenibilidad, ejes considerados clave para fortalecer la competitividad del arroz paraguayo.

Durante la actividad, el ingeniero Felipe Ramírez, director y vicepresidente de Arrozal S.A., señaló que el evento es posible gracias al trabajo conjunto con empresas proveedoras de tecnología e insumos, cuyo aporte permite acercar herramientas fundamentales al productor nacional. Destacó que la articulación público-privada y la cooperación entre actores de la cadena son esenciales para sostener la evolución del rubro.

En la presente zafra, Arrozal S.A. sembró unas 4.100 hectáreas distribuidas entre sus unidades productivas de San Cosme y Damián, General Delgado y la zona de Villa Franca. A pesar de un año climático desafiante, lograron cumplir las metas productivas y ya iniciaron la cosecha con rindes considerados muy positivos.

Ramírez explicó que el arroz ha demostrado una notable capacidad de adaptación frente a eventos climáticos adversos, con menor riesgo relativo frente a otros cultivos. “El campo respondió bien y eso nos permite encarar la cosecha con optimismo”, afirmó, al tiempo de resaltar la resiliencia característica del productor arrocero.

No obstante, advirtió que el sector enfrenta actualmente precios internacionales deprimidos, una tendencia que arrastra desde el año pasado. Aun así, existe expectativa de recuperación en el segundo semestre, lo que genera esperanza en toda la cadena productiva.

El seminario técnico incluyó la participación de especialistas internacionales provenientes de Brasil y Colombia, quienes abordaron temas vinculados a manejo agronómico, enfermedades, innovación aplicada y eficiencia productiva.  Además de la transferencia técnica, el evento puso énfasis en la sostenibilidad y en la adopción de tecnologías que respondan a las nuevas exigencias de los mercados internacionales, tanto en calidad como en trazabilidad ambiental.

Actualmente, Ñeembucú se consolida como el principal polo arrocero del país, con más de 80.000 hectáreas en producción, la instalación de varios molinos industriales y una significativa generación de empleo directo e indirecto, reflejando una transformación productiva que años atrás implicó el paso de sistemas ganaderos tradicionales hacia la agricultura intensiva.

Ramírez recordó que el sector ya superó crisis importantes, como la registrada entre 2014 y 2015, y confía en que el escenario actual también será superado. “El arroz paraguayo ha demostrado que puede salir adelante. Este es un negocio con muchos factores fuera de nuestro control, pero el productor siempre encuentra la manera de seguir”, expresó.

El arroz también se vive desde la gastronomía

Además de la capacitación técnica, la jornada incluyó un espacio gastronómico que puso en valor el producto final de toda la cadena. El chef Juan Villamayor preparó un tradicional guiso carretero a base de arroz, chorizo y carne de producción nacional, elaborado con unos 25 kilos del cereal para servir a aproximadamente 350 personas.

El cocinero explicó que el rendimiento del arroz varía según el tipo de preparación: se calcula entre 80 y 100 gramos por persona cuando es plato principal, y unos 50 gramos cuando se utiliza como guarnición, lo que equivale a un kilo para unas 15 a 20 personas.

La demostración culinaria buscó acercar al público al valor cotidiano del arroz paraguayo, mostrando cómo la producción que comienza en el campo llega finalmente a la mesa de las familias.

Un mensaje de unidad y proyección

Los organizadores coincidieron en que el desafío del sector pasa por fortalecer el trabajo conjunto, incorporar innovación y responder a las nuevas exigencias de los mercados internacionales.

 

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Biotecnología agrícola propone mayor eficiencia nutricional, sanitaria y productiva en los cultivos

Soluciones basadas en biotecnología que combinan nutrición vegetal, prevención sanitaria y optimización de recursos forman parte de la propuesta que presenta Ingredients Paraguay durante el Día de Campo Arroz 2026, donde la empresa expone avances orientados a mejorar el rendimiento de los cultivos y simplificar el manejo agronómico.

El gerente de Desarrollo Técnico Comercial, Carlos Cabello, explicó que la compañía trabaja desde hace 17 años en la producción de péptidos bioactivados obtenidos mediante procesos controlados en biorreactores, diseñados para aportar nutrientes de rápida asimilación.

“Convertimos materia prima natural en compuestos altamente digestibles para la planta. En el agro esto se traduce en nitrógeno y carbono orgánico, más minerales y vitaminas que la planta aprovecha de manera directa”, indicó.

Cabello señaló que la tecnología desarrollada mejora los métodos tradicionales al prescindir del uso de agua en el proceso industrial, lo que evita residuos y permite conservar componentes que antes se descartaban. “Hoy incorporamos las grasas naturales como parte del producto, sumando omega-3. Este elemento es clave porque actúa como precursor en la generación de células, favoreciendo raíz, follaje, floración y llenado de frutos”, explicó.

Según detalló, el objetivo es acompañar los procesos fisiológicos del cultivo sin forzar el metabolismo vegetal. “La planta no tiene que gastar energía extra. Nosotros la nutrimos mejor, y esa energía se transforma en productividad”, afirmó.

Menos productos, manejo más simple

El especialista remarcó que una de las ventajas es la reducción en el uso de insumos complementarios. “Buscamos evitar que el productor tenga que aplicar múltiples productos o usar adherentes y coadyuvantes. Con menos herramientas puede lograr mejores resultados y bajar costos operativos”, sostuvo.

La línea incluye formulaciones con acción preventiva frente a hongos y otros patógenos. “Nuestro fungicida orgánico trabaja con distintos mecanismos sobre enfermedades como roya o fusarium. Al ser una formulación natural, no genera residualidad ni período de carencia, por lo que puede aplicarse en cualquier momento del ciclo”, explicó.

Cabello subrayó que los productos también ayudan a mitigar el impacto del estrés abiótico, como altas temperaturas o condiciones ambientales adversas. “El clima extremo obliga a la planta a defenderse. Si está bien nutrida, puede soportar mejor esas condiciones y expresar su potencial genético”, dijo.

La tecnología ya fue evaluada en arroz, soja, caña de azúcar y distintos rubros hortícolas. “Hemos trabajado en frutilla, locote, cebolla, papa y otros cultivos con muy buenos resultados. Lo que buscamos es que la planta no se enferme, produzca más y entregue calidad comercial”, señaló. Incluso se realizaron ensayos en sistemas hidropónicos. “En hidroponía logramos lechugas de alrededor de 450 gramos en menos de 40 días. Eso demuestra la velocidad de desarrollo celular que se puede alcanzar”, comentó.

El representante explicó además que los péptidos pueden utilizarse como complemento en programas con microorganismos benéficos. “Cuando se agregan pequeñas dosis al sustrato donde se multiplican los microorganismos, se mejora su nutrición y su vida útil. Eso genera una mayor actividad biológica en el suelo y mejores respuestas en campo”, detalló.

La empresa cuenta con una planta piloto en el país desde donde ajusta sus formulaciones a las condiciones locales y desarrolla ensayos con distintos sistemas productivos. “Avanzamos paso a paso, validando en campo. Queremos demostrar con resultados y acompañar tanto a la agricultura extensiva como a los horticultores, que muchas veces enfrentan mayores problemas sanitarios”, expresó.

Enfoque en productividad sostenible

Cabello insistió en que la propuesta no busca reemplazar tecnologías existentes, sino integrarse a ellas. “No hablamos de competencia, sino de complementariedad. Nuestra intención es aportar herramientas que permitan producir más, con menor impacto y con alimentos más seguros para el consumo humano”, concluyó.

En el marco del Día de Campo Arroz 2026, organizado por Arrozal Agronegocios, productores, técnicos y empresas del sector se dan cita en Villa Franca, departamento de Ñeembucú, para conocer innovaciones orientadas a mejorar la eficiencia productiva y acompañar el inicio de la cosecha arrocera en Paraguay.

El encuentro comenzó ayer, jueves 12 de febrero, y concluye hoy viernes 13, con una agenda centrada en la transferencia tecnológica y el intercambio de experiencias a campo.

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Sueñolar reporta impacto positivo del Semáforo de Eliminación de Pobreza en la revista científica LATAM

LATAM, Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicó un estudio reciente sobre la aplicación del Semáforo de Eliminación de Pobreza, desarrollado por Fundación Paraguaya, en la empresa Sueñolar y los resultados observados en sus colaboradores.

El objetivo del estudio fue evaluar cómo influyeron los cambios asociados al Semáforo en la percepción de bienestar de los trabajadores de Sueñolar.

Según los resultados, el 87,5 % de los colaboradores encuestados calificó como “excelente” el apoyo empresarial vinculado al Semáforo de Eliminación de Pobreza, reflejando una alta satisfacción con la iniciativa.

La publicación señala que la metodología permitió visibilizar carencias no monetarias críticas —como infraestructura, salud y educación— y activar procesos de autoconocimiento y agencia personal entre los participantes.

El Semáforo ayudó a identificar necesidades individuales dentro de seis dimensiones de bienestar, posibilitando respuestas más focalizadas por parte de la empresa hacia sus colaboradores.

No obstante, el estudio también concluye que la percepción de impacto disminuye cuando no existe un seguimiento continuo, lo que subraya la importancia de mantener procesos de mentoría y mediciones periódicas para consolidar mejoras sostenibles.

La publicación resalta que el Semáforo de Eliminación de Pobreza funciona como un catalizador eficaz para transformar la inversión social empresarial, pasando de enfoques asistencialistas hacia estrategias centradas en el empoderamiento y el desarrollo integral de las personas.

Estos hallazgos aportan una perspectiva valiosa para organizaciones que buscan integrar herramientas de medición multidimensional de pobreza dentro de sus programas de bienestar y responsabilidad social corporativa, destacando resultados concretos en bienestar laboral.