DCIM101MEDIADJI_0703.JPG

Una finca, varios rubros y un mismo objetivo: crecer

En el kilómetro 153 de la ruta PY08, entre Nueva Esperanza, en el departamento de Canindeyú, la historia de Wilfrido Kunzler es la prueba viva de que el campo paraguayo sigue latiendo con fuerza propia. Propietario de “Pesque y Pague Kunzler”, este productor diversificó su finca familiar hasta convertirla en un emprendimiento integral donde todo lo que se produce, se vende en el mismo lugar.

“Lo que se produce acá, se vende acá. Nada viene de afuera”, afirma con convicción.

En sus 24 hectáreas —adquiridas de a poco, comenzando con pequeñas parcelas hasta consolidar la propiedad actual— la familia trabaja unida. Son cuatro integrantes activos en la finca, mientras sus hijos, ya formados o en proceso de formación universitaria, crecieron aprendiendo el valor del esfuerzo rural.

De la chacra a la piscicultura: siete años apostando al pescado

Hace dos décadas que Wilfrido trabaja la chacra. Pero hace siete años decidió incursionar en la piscicultura, casi por necesidad, aprovechando un terreno arcilloso que anteriormente era un esteral. Comenzó con una sola pileta; hoy cuenta con cinco estanques de mil metros cuadrados cada uno.

Produce tilapia, pacú y carpa, con planes de incorporar surubí. En promedio, obtiene entre 4.000 y 5.000 kilos por pileta, alcanzando cerca de 20.000 kilos anuales de tilapia. La producción le permite abastecer la demanda local e incluso comprar pescado a vecinos cuando su stock no alcanza.

Sin embargo, el camino no fue sencillo. La inversión inicial por estanque rondó los 12.000 dólares en movimiento de suelo, más unos 1.500 dólares en trámites ambientales y permisos gestionados ante el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES). El proceso demoró un año.

“Cumplí con todo, pero creo que para el pequeño productor debería ser más accesible”, reflexiona.

También aprendió a fuerza de experiencia. En su primera producción perdió miles de peces por no contar con aireadores, equipos fundamentales que hoy cuestan alrededor de 1.200 dólares cada uno. Tras buscar asesoramiento incluso en Brasil, logró estabilizar el sistema y consolidar el negocio.

Diversificación como estrategia de supervivencia

La finca no depende de un solo rubro. Además de la piscicultura, produce leche, queso, cerdos, gallinas y huevos. El queso —entre 30 y 40 kilos diarios— ya tiene mercado asegurado. Los huevos se comercializan en supermercados locales y la carne de cerdo se vende faenada o en pie, directamente al consumidor.

Los cerdos son alimentados con maíz y suero de queso, sin balanceados industriales, y criados bajo un principio innegociable: cero maltrato animal. Incluso, comenta entre risas, escuchan música durante el día.

El establecimiento abre desde las cinco de la mañana. A esa hora comienza el ordeñe; luego sigue la atención a los estanques, la elaboración de queso y la dinámica constante de clientes que llegan a pescar o comprar productos frescos. No hay horario fijo de cierre.

En Semana Santa, por ejemplo, puede vender entre 2.000 y 2.500 kilos de pescado en apenas cinco días.

Sin créditos, pero con planificación

Kunzler no trabaja con créditos ni pertenece a cooperativas. En sus inicios participó de reuniones donde se ofrecían pequeños montos de financiamiento que, según explica, resultaban insuficientes para cubrir los costos reales del sector.

“Si uno no calcula bien lo que necesita en balanceado, en insumos y en producción mensual, no funciona. Hay que saber registrar, saber comprar y saber vender”, sostiene.

La planificación es clave. Produce su propio balanceado para vacas y cerdos, aunque el alimento para peces lo adquiere ya elaborado debido a las exigencias técnicas de flotabilidad.

Producción sustentable y arraigo

Hijo de inmigrantes alemanes provenientes de Brasil, Wilfrido destaca que todo lo conseguido fue fruto del trabajo progresivo. Compró incluso parte de las tierras que pertenecían a su padre y fue ampliando la propiedad hasta alcanzar la superficie actual.

“No hay secreto. Hay que levantarse temprano, persistir y no rendirse en la primera pérdida”, resume.

La finca también cuenta con frutales —limón, naranja, banana e incluso manzana en etapa experimental— y producción hortícola para autoconsumo. La agricultura extensiva se desarrolla en parcelas alquiladas, donde se cultivan soja y maíz.

Hoy, “Pesque y Pague Kunzler” es más que un emprendimiento productivo: es un ejemplo de agregado de valor en origen, comercialización directa y diversificación inteligente.

En una zona donde apenas una decena de productores se dedica a la piscicultura, Wilfrido comparte información, presta equipos cuando es necesario y está dispuesto a asesorar a quienes deseen iniciarse.

Desde su experiencia, el mensaje es claro: Paraguay ofrece oportunidades, pero el pequeño productor necesita más acompañamiento técnico y mejores condiciones de incentivo.

Mientras tanto, en el kilómetro 153 de la PY08, la rutina comienza cada día antes del amanecer. Entre estanques, ordeñe y clientes que llegan hasta la finca, la historia de Wilfrido Kunzler demuestra que, cuando hay organización, esfuerzo familiar y visión de negocio, el campo no solo produce alimentos: produce calidad de vida.

WhatsApp-Image-2026-02-27-at-15.27.17-1536x1024

Capital internacional proyecta desembarco en el agro paraguayo

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, recibió a un grupo de empresarios brasileños interesados en analizar oportunidades de inversión en el sector forestal y en energías renovables en Paraguay.

La comitiva llegó acompañada por Rodrigo Artagaveytia, representante de la empresa de servicios agropecuarios Everdem, firma que organizó el evento “Agro en Punta” realizado en Punta del Este, donde surgió el primer acercamiento con las autoridades paraguayas, tras la participación del ministro Riquelme y del viceministro de Industria, Javier Viveros.

Según explicó Artagaveytia, si bien los empresarios son de Brasil, el fondo de inversión que representan cuenta con capitales internacionales y actualmente se encuentra evaluando alternativas en el sector agropecuario paraguayo, particularmente en zonas con potencial de riego para alta producción agrícola y ganadera.

“El Paraguay de hoy resulta atractivo por sus oportunidades productivas y por el contexto favorable para la inversión extranjera. Se percibe un país en franco desarrollo, con crecimiento sostenido y con una línea económica que genera previsibilidad”, señaló.

Indicó además que, al analizar la región, el grupo optó por priorizar a Paraguay por su capacidad de expansión y el margen de crecimiento que ofrece a corto plazo.

En cuanto a los plazos, adelantó que el fondo se encuentra evaluando opciones concretas y que la intención es realizar una primera inversión en el corto plazo, como etapa inicial para conocer el mercado local, con miras a un segundo tramo de mayor envergadura.

Durante la reunión, se abordaron las condiciones del país en materia de seguridad jurídica, disponibilidad de recursos naturales, potencial forestal y oportunidades vinculadas a energías renovables, sectores considerados estratégicos dentro de la agenda de desarrollo productivo nacional.

IMG-20260227-WA0040

Avanzan acciones para formalizar a productores rurales

Con el objetivo de fortalecer la inclusión productiva y el acceso a políticas públicas, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) a través de la Dirección General de Planificación (DGP) en articulación con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, desarrolló una jornada de trabajo orientada a la formalización de productores y productoras de la agricultura familiar.

La actividad tuvo como principal propósito socializar las reglamentaciones vigentes en materia tributaria y administrativa, facilitando información clara y accesible sobre los requisitos, procedimientos y beneficios que implica la formalización para el sector.

Durante el encuentro, se destacó que la formalización constituye una herramienta clave para que los productores de la agricultura familiar puedan acceder a programas públicos, financiamiento, mercados formales y compras públicas, contribuyendo al fortalecimiento de sus unidades productivas y a la mejora de sus condiciones de comercialización.

Asimismo, técnicos de la Dirección General de Planificación, Dirección de Extensión Agraria, la Dirección de Comercialización y de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios brindaron orientaciones prácticas sobre inscripción, obligaciones básicas y marcos normativos actuales, promoviendo una articulación interinstitucional que permita acompañar de manera integral a los productores en el proceso de regularización.

Desde el MAG se reafirmó el compromiso de seguir impulsando acciones conjuntas que promuevan la formalización de la agricultura familiar como pilar para el desarrollo productivo, la inclusión económica y el fortalecimiento de la economía rural del país.

 

Exportación

Paraguay apuesta a asegurar cupos para potenciar exportaciones a Europa

El Gobierno paraguayo inició conversaciones con los países del Mercosur para garantizar que el país acceda al 25 % de los cupos de exportación del bloque hacia la Unión Europea, en el marco del acuerdo comercial firmado entre ambas regiones.

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, explicó que las gestiones se realizan desde la Cancillería para definir cómo se distribuirán los volúmenes exportables entre los socios del bloque. “Va a depender de nosotros cómo nos distribuimos ese cupo que toque al Mercosur”, señaló el secretario de Estado.

Riquelme sostuvo que Paraguay necesita asegurar participación incluso en rubros donde aún no cuenta con suficiente capacidad productiva, ya que esto permitirá impulsar inversiones y desarrollar la industria nacional. Como ejemplo mencionó el sector avícola, donde el Mercosur dispone de un cupo de 180.000 toneladas anuales de carne de pollo con acceso libre de aranceles al mercado europeo, y Paraguay aspira a unas 45.000 toneladas.

El acuerdo Mercosur–Unión Europea, firmado en enero en Asunción, abre el acceso a un mercado de aproximadamente 700 millones de consumidores, considerado una oportunidad estratégica para ampliar las exportaciones paraguayas y fortalecer su inserción internacional.