Con miras a la Semana Santa, una de las épocas de mayor consumo de alimentos tradicionales en el país, productores del departamento de San Pedro intensifican la elaboración de queso Paraguay, un ingrediente esencial en la preparación del tradicional chipa apo y la sopa paraguaya, especialmente durante el Viernes Santo, jornada en la que predomina la costumbre de no consumir carne.
En este contexto, dos comités de productores —Joaju y San Isidro— consolidan su presencia en el mercado gracias al acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), que impulsa el fortalecimiento de la cadena de valor y el acceso a mejores oportunidades comerciales.
El Comité Joaju, del distrito de Yrybucuá, se destaca como un ejemplo de crecimiento sostenido. Desde sus inicios en 2018, cuando comercializaban apenas 29 kilos semanales de queso Paraguay, hoy superan los 2.000 kilos por semana, abasteciendo importantes puntos de venta como el Mercado 4, Abasto Norte y otros centros de venta del departamento Central.
Por su parte, el Comité San Isidro registra una producción aproximada de 400 kilos semanales, diversificando además su oferta con productos como gallina casera, lechones y huevos, lo que contribuye a mejorar los ingresos de sus integrantes.
Ambas organizaciones trabajan de manera conjunta en la distribución de sus productos, llegando a centros de venta mayorista en ciudades como Limpio, San Lorenzo y otras zonas aledañas, lo que les permite ampliar su alcance comercial y posicionarse en mercados más competitivos.
El apoyo del MAG/PIMA ha sido clave no solo en la provisión de equipamientos e insumos, sino también en la capacitación en gestión de mercado y apoyo en la búsqueda d nuevos mercados, facilitando el acceso a canales de comercialización más rentables. Esto se traduce en mayores ingresos para las familias rurales y en el fortalecimiento organizativo de los comités.
En el caso de Joaju, integrado por 32 socios activos y el Comité San Isidro, 38 socios —en su mayoría mujeres (un 90 %)—, la producción de queso Paraguay pasó de ser una actividad de subsistencia a constituirse en una fuente de ingresos sostenida. Cada kilo comercializado representa un aporte directo al bienestar de las familias campesinas y al desarrollo de la comunidad.
Además del queso, los productores cuentan con otros rubros como poroto, maní, huevo y aves de corral, lo que diversifica su producción y mejora su resiliencia económica.
Este impulso a la producción y comercialización no solo responde a la creciente demanda estacional, sino que también contribuye a preservar y posicionar al queso Paraguay como un producto emblemático de la identidad nacional, con creciente presencia en ferias y mercados formales.
“Estamos muy felices con el apoyo recibido, porque nos permite seguir creciendo y llevar nuestros productos a más lugares”, expresó Jasinta Benítez, integrante del Comité Joaju, destacando el impacto positivo del acompañamiento institucional.
De esta manera, San Pedro se consolida como un importante polo productivo de queso Paraguay, garantizando el abastecimiento de un alimento clave en la mesa de los paraguayos durante una de las celebraciones más significativas del año.


