WhatsApp_Image_2026-03-17_at_3.06.07_PM

MAG impulsa modelo escalable de ferias con enfoque social

En el marco del operativo “Semana Santa Ra’arõvo 2026”, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) impulsa una edición especial de la Feria de la Agricultura Familiar en la Costanera de Asunción, con un enfoque claro: reconocer y retribuir a las familias que, semana a semana, acompañan estas iniciativas comprando directamente del productor.

Como parte central de esta propuesta, se anunció la disponibilidad de 20.000 kilos de carne vacuna a precios accesibles, en lo que será el lanzamiento de la prueba piloto denominada “Carnicería Ra’arõvo”, prevista para el martes 31 de marzo. Esta innovación permitirá ofrecer 12 cortes de carne a precios diferenciados, garantizando tanto el acceso de la ciudadanía como un mercado seguro para los productores.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, destacó que esta iniciativa no solo responde a la alta demanda de productos en Semana Santa, sino que también representa un gesto hacia los consumidores habituales de las ferias. En ese sentido, adelantó que, de tener resultados positivos, este modelo será replicado progresivamente en todas las ferias del país.

El operativo en la Costanera contará con la participación de 450 productores feriantes provenientes de distintos departamentos, apoyados por unas 800 organizaciones a nivel nacional, consolidando un importante despliegue logístico que incluye 150 mesas y 130 metros de toldos para la comercialización directa, sin intermediarios.

La disponibilidad de carne estará limitada a 10 kilos por persona, lo que permitirá abastecer aproximadamente a 2.000 consumidores, evitando la reventa y asegurando una distribución equitativa.

Esta experiencia inédita se perfila como un modelo escalable dentro del calendario 2026 de ferias del MAG, con proyección de expansión a todas las cabeceras departamentales en fechas clave. La articulación entre el MAG, la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) refuerza el compromiso de generar un impacto social y económico sostenible.

A nivel país, el operativo “Semana Santa Ra’arõvo” prevé una recaudación de Gs. 4.000 millones, involucrando a unas 1.500 familias productoras en más de 500 ferias. Estos números se sostienen sobre los resultados del 2025, cuando estas actividades generaron más de Gs. 114.000 millones, beneficiando a miles de familias rurales.

WhatsApp Image 2026-03-25 at 15.32.58 (1)

De 14 a 40 litros por vaca: la historia de crecimiento y relevo generacional en Agroganadera Don Francisco

En la compañía Caraguatá, en una zona alejada, pero productiva del departamento de Itapúa, la historia de Agroganadera Don Francisco refleja el impacto de la visión, el trabajo familiar y el cooperativismo en la producción lechera paraguaya.

Con más de tres décadas de trayectoria, su fundador, Francisco Berwanger, recuerda con claridad los inicios: “Arrancamos con apenas 14 litros por día por vaca. Era otro tiempo, otra realidad. Veníamos de la agricultura y empezamos a apostar de a poco por la lechería”, relata.

El rol clave de la cooperativa

Berwanger destaca que el punto de inflexión fue su vínculo con la cooperativa Colonias Unidas, de la cual es socio desde los 22 años. “La cooperativa no solo nos dio financiamiento, sino también asistencia técnica y acompañamiento. Para acceder a eso hay que ser responsable: el crédito se devuelve en tiempo y forma, porque es plata de todos los socios”, enfatiza.

Esa relación permitió inversiones clave en genética, infraestructura y bienestar animal.
“Al principio no teníamos galpones. Recién hace unos 12 años empezamos a mejorar las condiciones, y hace más de 20 años trabajamos con inseminación artificial”, explica.

Hoy, la finca cuenta con 74 vacas en ordeñe y una producción que promedia entre 37 y 38 litros diarios por animal, con picos de hasta 40 litros. “El cambio es enorme. Pasar de 14 a casi 40 litros demuestra que la apuesta valió la pena”, afirma.

Tecnología, genética y bienestar animal

El crecimiento productivo se apoya en una combinación de factores: genética de alta calidad, manejo técnico y bienestar animal.

La meta ahora es ambiciosa: “Queremos llegar a 120 vacas en ordeñe. Con eso podríamos alcanzar unos 4.000 litros día por medio para la industria”, proyecta Berwanger.

El relevo generacional ya está en marcha

El crecimiento de la agroganadera también se sostiene en la incorporación de nuevas generaciones. Neison Berwanger ya tiene un rol clave en la operación diaria. “Estoy a cargo del ordeño, la limpieza y todo el manejo del día a día. Es un trabajo exigente, requiere paciencia y constancia”, cuenta.

La rutina comienza de madrugada: “El primer ordeño es a las dos de la mañana, luego a las diez y el tercero a las seis de la tarde. Hoy hacemos tres ordeños diarios, a diferencia de antes, que eran dos”.

Este cambio responde directamente al mejoramiento genético. “Trabajamos hace casi 20 años con genética Holando. Eso nos permitió pasar de 14 litros a casi 40 por vaca”, explica.

Además, el bienestar animal es una prioridad: “Con tres ordeños evitamos que la vaca pase muchas horas con la ubre llena, lo que reduce el estrés y mejora la producción”.

Adaptarse al clima, uno de los grandes desafíos

El manejo también está condicionado por factores climáticos.
“El verano es complicado. La vaca Holando sufre el calor, entonces la producción baja. En invierno, en cambio, sube porque no hay estrés térmico”, detalla Neison.

Para mitigar estos efectos, implementan sistemas de aspersión de agua y ventilación. En cuanto a la alimentación, la producción es mayormente propia: “Producimos nuestro balanceado. Solo compramos algunos insumos como expeller de soja o canola. Eso nos da mayor control”, agrega.

Cooperativismo y futuro

Aunque aún no es socio, Neison reconoce el valor del modelo cooperativo y anticipa su incorporación: “La idea es sumarme. Viendo todo lo que se logró, es el camino a seguir”.

Su padre lo resume con una mirada estratégica: “El crecimiento no es solo individual. Es colectivo. Si cuidamos la cooperativa, nos cuidamos entre todos”.

Un modelo que combina tradición, innovación y familia

La historia de Agroganadera Don Francisco sintetiza tres pilares del desarrollo rural: el trabajo familiar, la incorporación de tecnología y el respaldo del sistema cooperativo.

Desde aquellos 14 litros iniciales hasta los actuales niveles de producción, el establecimiento no solo creció en números, sino también en visión. Y con una nueva generación tomando la posta, el futuro del emprendimiento parece estar tan firme como sus raíces.

 

Carne

Capacidad ociosa en frigoríficos impulsa la competencia y expone desafíos en la producción ganadera

La capacidad instalada ociosa en la industria frigorífica paraguaya, lejos de representar una señal de distorsión en el mercado, se posiciona como un factor que dinamiza la competencia entre empresas del sector. Así lo indica un análisis reciente que aborda los incentivos económicos que rigen esta actividad clave dentro de la cadena cárnica nacional.

En un rubro caracterizado por fuertes inversiones en infraestructura, tecnología y exigencias sanitarias, los frigoríficos operan bajo una lógica clara: maximizar el uso de su capacidad productiva. Una vez absorbidos los costos fijos, cada tonelada adicional procesada contribuye a mejorar la eficiencia y la rentabilidad. En ese contexto, la existencia de capacidad no utilizada genera presión por aumentar la faena, incentivando a las empresas a competir por mayores volúmenes de ganado.

El informe también descarta interpretaciones que vinculan esta situación con una supuesta retracción en la demanda. Por el contrario, en escenarios de precios internacionales favorables, los frigoríficos buscan incrementar su producción para aprovechar las oportunidades de exportación. Limitar las compras en momentos de alza implicaría perder ingresos y participación en el mercado, lo que resulta incompatible con un comportamiento económico racional.

Datos recientes refuerzan esta dinámica: ante mejoras en los precios externos, se observa una rápida transmisión de valores hacia el productor, reflejo de un mercado competitivo y abierto. Sin embargo, la persistencia de capacidad ociosa pone en evidencia un problema estructural más profundo.

El principal cuello de botella se encuentra en el sector primario, que aún enfrenta desafíos en términos de productividad, previsibilidad de la oferta y escala. Esta brecha entre la capacidad industrial disponible y el volumen de producción ganadera limita el aprovechamiento pleno de las inversiones realizadas.

Desde esta perspectiva, el foco estratégico no debería centrarse en cuestionar la estructura industrial, sino en fortalecer la base productiva. Mejorar la eficiencia en la producción ganadera y lograr una mayor articulación entre los distintos eslabones de la cadena aparecen como condiciones esenciales para consolidar la competitividad del complejo cárnico paraguayo.

Asimismo, el análisis advierte sobre los riesgos de impulsar intervenciones que busquen modificar artificialmente la estructura del sector sin fundamentos técnicos sólidos. Este tipo de medidas podría distorsionar las señales del mercado, generar ineficiencias y afectar la capacidad del país para competir en mercados internacionales cada vez más exigentes.

En definitiva, la clave para el desarrollo sostenido del sector radica en potenciar la producción primaria y optimizar el uso de la infraestructura existente, más que en promover nuevas inversiones sin una base productiva que las respalde.

WhatsApp_Image_2026-03-24_at_11.27.33

Comités producen hasta 2400 kilos de queso Paraguay por semana

Con miras a la Semana Santa, una de las épocas de mayor consumo de alimentos tradicionales en el país, productores del departamento de San Pedro intensifican la elaboración de queso Paraguay, un ingrediente esencial en la preparación del tradicional chipa apo y la sopa paraguaya, especialmente durante el Viernes Santo, jornada en la que predomina la costumbre de no consumir carne.

En este contexto, dos comités de productores —Joaju y San Isidro— consolidan su presencia en el mercado gracias al acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), que impulsa el fortalecimiento de la cadena de valor y el acceso a mejores oportunidades comerciales.

El Comité Joaju, del distrito de Yrybucuá, se destaca como un ejemplo de crecimiento sostenido. Desde sus inicios en 2018, cuando comercializaban apenas 29 kilos semanales de queso Paraguay, hoy superan los 2.000 kilos por semana, abasteciendo importantes puntos de venta como el Mercado 4, Abasto Norte y otros centros de venta del departamento Central.

Por su parte, el Comité San Isidro registra una producción aproximada de 400 kilos semanales, diversificando además su oferta con productos como gallina casera, lechones y huevos, lo que contribuye a mejorar los ingresos de sus integrantes.

Ambas organizaciones trabajan de manera conjunta en la distribución de sus productos, llegando a centros de venta mayorista en ciudades como Limpio, San Lorenzo y otras zonas aledañas, lo que les permite ampliar su alcance comercial y posicionarse en mercados más competitivos.

El apoyo del MAG/PIMA ha sido clave no solo en la provisión de equipamientos e insumos, sino también en la capacitación en gestión de mercado y apoyo en la búsqueda d nuevos mercados, facilitando el acceso a canales de comercialización más rentables. Esto se traduce en mayores ingresos para las familias rurales y en el fortalecimiento organizativo de los comités.

En el caso de Joaju, integrado por 32 socios activos y el Comité San Isidro, 38 socios —en su mayoría mujeres (un 90 %)—, la producción de queso Paraguay pasó de ser una actividad de subsistencia a constituirse en una fuente de ingresos sostenida. Cada kilo comercializado representa un aporte directo al bienestar de las familias campesinas y al desarrollo de la comunidad.

Además del queso, los productores cuentan con otros rubros como poroto, maní, huevo y aves de corral, lo que diversifica su producción y mejora su resiliencia económica.

Este impulso a la producción y comercialización no solo responde a la creciente demanda estacional, sino que también contribuye a preservar y posicionar al queso Paraguay como un producto emblemático de la identidad nacional, con creciente presencia en ferias y mercados formales.

“Estamos muy felices con el apoyo recibido, porque nos permite seguir creciendo y llevar nuestros productos a más lugares”, expresó Jasinta Benítez, integrante del Comité Joaju, destacando el impacto positivo del acompañamiento institucional.

De esta manera, San Pedro se consolida como un importante polo productivo de queso Paraguay, garantizando el abastecimiento de un alimento clave en la mesa de los paraguayos durante una de las celebraciones más significativas del año.