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Agroindustria y tecnología ganan atractivo para nuevas inversiones

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, acompañado del viceministro de Rediex, Eduardo Gustale, recibió al embajador de la República de China (Taiwán), Iván Lee, quien presentó oportunidades de negocios vinculadas a la compra de soja y a la instalación de una planta de componentes electrónicos en Paraguay.

Durante el encuentro, el embajador Iván Lee acompañó a representantes de Taiwan Sugar Corporation y ADATA, quienes analizaron oportunidades concretas para desarrollar actividades en el país.

Taiwan Sugar Corporation estudia la posibilidad de comprar soja directamente a productores paraguayos, mientras que ADATA, empresa con sede en Taiwán dedicada a la fabricación de módulos de memoria, unidades SSD y otros componentes electrónicos, evalúa instalar una planta en Paraguay para atender el mercado latinoamericano, además de Estados Unidos y Canadá.

El vicepresidente de ADATA, Felipe Masselli, explicó que la compañía cuenta con plantas en Taiwán, China y Brasil y que actualmente analiza las condiciones que ofrece Paraguay para desarrollar su proyecto bajo los regímenes de maquila y ensamblaje.

“Nuestra idea es poner una fábrica en Paraguay para atender todo el mercado latinoamericano”, señaló Masselli, quien adelantó que representantes de la empresa realizarán un recorrido por una zona de Minga Guazú para evaluar posibles espacios para la instalación de la planta.

El ejecutivo destacó las condiciones que ofrece Paraguay para la inversión y valoró la apertura del Gobierno para analizar diferentes modelos de negocios. “Tanto la maquila como lo que hemos discutido de esta ley de ensamblaje son muy atractivas para poner la industria acá”, afirmó.

La iniciativa forma parte del acompañamiento de la Embajada de la República de China (Taiwán) para facilitar el contacto entre empresas e instituciones de ambos países, con el apoyo del Ministerio de Industria y Comercio (MIC).

 

Chia

De la tierra al desarrollo: 90 años de aporte nikkei al Paraguay

Noventa años después de su llegada, la comunidad japonesa sigue transformando trabajo en producción, generación deempleo y desarrollo en nuevas oportunidades para Paraguay.

Para Shoichi Takahashi, directivo de la Cámara Japonesa de Comercio e Industria en el Paraguay, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Chía (CAPACHÍA) y presidente de Hypergrain, uno de los principales aportes de los inmigrantes japoneses fue desarrollar, desde sus inicios, una forma de trabajo basada en la cooperación, la organización y una visión de largo plazo: “El sistema cooperativo impulsado por las colonias japonesas se convirtió en una referencia dentro del Paraguay y, hasta el día de hoy, demuestra que el trabajo conjunto, ordenado y responsable puede generar desarrollo económico sostenible”.

La agricultura fue uno de los principales puntos de partida. Pero, según explica Takahashi, el aporte fue mucho más allá de la producción: “A partir de la agricultura, nuestros antecesores no solamente generaron producción, sino que ayudaron a desarrollar las comunidades donde se establecieron, creando empleo, incorporando tecnología y contribuyendo posteriormente a las exportaciones y a la balanza comercial del país”.

Una producción que mueve a toda una comunidad

En la actividad empresarial de Takahashi, actualmente existen aproximadamente 4.500 hectáreas vinculadas a productores japoneses y nikkei. El principal cultivo es la chía, acompañado en menor escala por el sésamo. El empresario aclara que esa cifra no representa a toda la comunidad japonesa y nikkei del Paraguay, cuya participación histórica se extendió a distintos rubros agrícolas.

El impacto económico de la comunidad no debe observarse únicamente desde los niveles de producción o exportación. También debe considerarse la actividad que se genera alrededor de cada emprendimiento. “La comunidad japonesa y nikkei es relativamente pequeña en número dentro de la población paraguaya, pero considero que su impacto económico y social es muy significativo”, manifiesta.

A esto se suma el movimiento que generan otras actividades relacionadas con la producción. “Cuando una actividad productiva se desarrolla de manera sostenible en una determinada región, no solamente genera empleo directo; también moviliza transporte, servicios, comercios, proveedores y otras actividades relacionadas”, explica.
Sostiene que este efecto contribuye además a generar oportunidades en las propias comunidades y a fijar mano de obra en el interior del país. “Esto contribuye a fijar mano de obra y crear oportunidades en las propias comunidades, reduciendo la necesidad de migración hacia las grandes ciudades”.

Las nuevas generaciones de descendientes de japoneses tienen ahora la tarea de tomar la base construida por sus antecesores y llevarla hacia una nueva etapa. El camino, según explica, pasa por incorporar tecnología, industrialización, gestión profesional, certificaciones, innovación y acceso a mercados internacionales, además de diversificar los emprendimientos hacia otros sectores de la economía.“Heredamos valores como la responsabilidad, la disciplina, la perseverancia y, sobre todo, el compromiso con la palabra dada. Esos valores generan confianza, y la confianza es un activo fundamental para cualquier actividad empresarial”, destaca.

De cara a los próximos años, Takahashi identifica una oportunidad concreta en avanzar hacia una mayor industrialización de la producción paraguaya. Destaca que, además del respeto y la perseverancia, se ha logrado una integración de ambas culturas, generando una sinergia positiva, sin anular ninguna de ellas ni imponer una sobre la otra. “En el corto y mediano plazo, considero que una de las mayores oportunidades está en avanzar hacia una industrialización de segundo y tercer nivel, agregando mayor valor a lo que Paraguay ya produce de manera competitiva”, sostuvo.

Takahashi observa una complementariedad entre las fortalezas de ambos países: Japón cuenta con experiencia en tecnología, automatización, eficiencia industrial y sistemas de calidad, mientras que Paraguay posee recursos naturales, capacidad productiva, energía y un importante potencial de crecimiento. “Lograr una mayor integración de esas fortalezas puede generar nuevas industrias, empleos de mayor calificación y productos paraguayos con mayor valor agregado”, sostiene.

Para el presidente de la Cámara Paraguaya de la Chía y de Hypergrain, ese es uno de los grandes desafíos de la generación actual: continuar con el camino iniciado por los primeros inmigrantes, pero proyectándolo hacia una producción paraguaya con más transformación y alcance internacional. “No solamente continuar produciendo, sino ayudar a transformar, industrializar e internacionalizar la producción paraguaya, acercando cada vez más a Paraguay y Japón”, concluye.

Celebraciones. Este año se cumplen 90 años de la inmigración japonesa al Paraguay, en lo que va del 2026, ya se realizaron diversas actividades de conmemoración, entre ellas el lanzamiento oficial de las celebraciones, la inauguración del Museo de la Inmigración Japonesa, Palmear Japón, el Simposio Nikkei y el Kimono Show 2026. La agenda continuará con la Ceremonia Conmemorativa del 90.º Aniversario el 21 de agosto; la Exposición de Arte Nikkei, del 11 al 13 de septiembre; y el Nihon Matsuri, previsto para el 24 de octubre, además de otras actividades culturales y deportivas.

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El 5 de septiembre se celebra el Concurso de Robótica de Fundación Paraguaya, edición 2026

Estudiantes de entre 14 y 19 años pondrán a prueba su creatividad, conocimientos tecnológicos y capacidad para resolver problemas reales durante la gran final del Concurso de Robótica — Fundación Paraguaya, Edición 2026, que se realizará el 5 de septiembre, desde las 08:00, en el American School of Asunción.

Bajo el concepto “Innovabot, robots para el Emprendimiento”, la competencia busca promover el desarrollo de habilidades en robótica, innovación y resolución creativa de problemas, con una mirada puesta en la generación de soluciones que puedan tener un impacto social y económico concreto.

En esta edición, los equipos participantes deberán identificar una tarea o proceso real dentro de un microemprendimiento que pueda ser optimizado mediante la automatización y diseñar una solución robótica funcional para responder a esa necesidad.

La propuesta parte de una problemática presente en numerosos pequeños emprendimientos del país: la utilización de tiempo y recursos en tareas manuales y repetitivas que podrían realizarse de manera más eficiente mediante herramientas tecnológicas.

Los equipos podrán desarrollar sus proyectos en una de las siguientes áreas:

  • Producción agrícola y artesanal.
  • Comercio y pequeños negocios.
  • Servicios y trabajo informal.
  • Ambiente y economía circular.

La iniciativa toma como referencia el espíritu de la World Robot Olympiad (WRO), competencia internacional con la que Fundación Paraguaya ha trabajado anteriormente, pero adapta su enfoque a la realidad nacional y suma una perspectiva vinculada al emprendimiento, la innovación y el impacto económico tangible.

Más que construir un robot, el desafío propone a los jóvenes observar su entorno, identificar una necesidad concreta y convertir una idea en una solución tecnológica capaz de aportar valor. De esta manera, la competencia busca fortalecer no solo las capacidades técnicas de los participantes, sino también habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.

El jurado estará integrado por profesionales de los ámbitos tecnológico, académico y emprendedor, convocados por Fundación Paraguaya, quienes evaluarán las propuestas y el desempeño de los equipos durante la jornada final.

Cerdos y pollos

Brasil fortalece sus exportaciones de pollo y mantiene el crecimiento del cerdo

Brasil mantiene un desempeño positivo en el comercio exterior de proteínas animales, con un marcado crecimiento de las exportaciones de carne de pollo y una evolución favorable de los embarques de carne de cerdo.

De acuerdo con los datos difundidos por Agritotal, los envíos brasileños de carne de pollo registraron un incremento interanual del 29,9 %, reflejando el fuerte ritmo que mantiene este producto en el mercado internacional.

El sector porcino también acompaña esta tendencia, con un crecimiento de sus exportaciones. De esta manera, tanto el pollo como el cerdo contribuyen al buen desempeño de las ventas externas brasileñas de proteínas animales.

El avance de ambos rubros reafirma la importancia de Brasil en el comercio internacional de carnes y muestra el dinamismo que mantienen sus cadenas avícola y porcina en los mercados externos.