Estados Unidos impuso un arancel del 50 % a las importaciones desde Brasil, afectando duramente a sectores como la carne vacuna, el arroz y los productos forestales.
Frigoríficos brasileños suspendieron envíos a EE.UU. y redirigen cargamentos hacia Asia y Oriente Medio.
El precio del ganado cayó a US$ 3,57/kg y la industria considera inviables las exportaciones al mercado estadounidense, donde el precio final con aranceles trepa a US$ 8.590 por tonelada. El gobierno de Lula anunció que recurrirá a la OMC y busca nuevos destinos.
También el arroz se ve afectado: EE.UU. concentra el 19 % de las ventas brasileñas. Uruguay podría beneficiarse al cubrir ese vacío en medio de una zafra complicada por la sobreoferta regional.





