El mercado estadounidense consolidó en 2025 un avance decisivo para la industria cárnica nacional al posicionarse como el tercer mayor destino de la carne bovina paraguaya, superando a plazas tradicionales como Israel y Brasil. El crecimiento refleja un cambio profundo en la dinámica exportadora del país.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre enero y noviembre de este año se enviaron a Estados Unidos 42,27 millones de kilos de carne, generando ingresos por USD 257,8 millones. Este volumen sitúa al país norteamericano solo detrás de Chile y Taiwán, reforzando su papel estratégico en la diversificación comercial del sector.
El ascenso de EE.UU. se consolidó tras la reapertura de su mercado en 2024, un proceso que requirió estrictos estándares sanitarios, habilitación de frigoríficos y una fuerte capacidad de adaptación por parte del rubro. La demanda estadounidense por cortes de alto valor permitió que la carne paraguaya gane presencia en un nicho exigente y de alto poder adquisitivo.
Para el sector, este nuevo escenario no solo representa mayores ingresos, sino también un hito en competitividad internacional, con proyecciones favorables para ampliar aún más la participación en mercados premium en los próximos años.





