La Asociación Rural del Paraguay (ARP) aseguró que no existe riesgo de desabastecimiento de carne durante las fiestas de fin de año y afirmó que hay suficiente ganado y capacidad de faena, aunque reconoció preocupación por la falta de traslado de la baja del dólar a los precios en góndola.
En entrevista con el canal GEN, Jorge Dos Santos, miembro de la Comisión Directiva de la ARP, sostuvo que desde el sector productivo está plenamente garantizada la provisión de carne, especialmente los cortes más demandados como la costilla.
“Desde el punto de vista de los productores hay suficiente disponibilidad de ganado como para que no haya desabastecimiento. Si aparece alguna especulación por otro lado, ya no tiene que ver con la producción”, afirmó.
Dos Santos explicó que la preocupación instalada sobre una eventual falta de carne por el aumento de las exportaciones no tiene sustento técnico, ya que el principal corte consumido en estas fechas es el asado, que corresponde a carne con hueso.
“El asado es carne con hueso y la carne con hueso no se exporta. La teoría indica que a mayor exportación, mayor disponibilidad de carne con hueso en el mercado local”, remarcó.
En ese sentido, garantizó que la costilla está asegurada para las celebraciones de fin de año. El dirigente rural reconoció que la mayor preocupación actual está relacionada con los precios finales al consumidor, que no reflejan la caída del dólar ni la baja que vienen registrando los valores que recibe el productor.
“Los precios del ganado están fijados en dólares. El dólar bajó entre 17% y 20% y, en consecuencia, lo que recibe el productor viene disminuyendo mes a mes. Sin embargo, eso no se refleja en la góndola”, señaló.
Dos Santos calificó la situación como “extraña”, especialmente teniendo en cuenta que Paraguay importó alrededor de 15.000 toneladas de carne desde Brasil, principalmente costilla, con el objetivo de regular los precios a la baja.
“Estamos convencidos de que el libre comercio debe funcionar. Con importación de carne, los precios al consumidor tendrían que bajar, pero ocurrió lo contrario”, cuestionó.
Desde la ARP también descartaron que exista algún cuello de botella en la industria frigorífica. “No hay ninguna planta trabajando a capacidad máxima. Hay ganado, hay capacidad de faena y la carne está en las góndolas. El problema no es la oferta, sino el precio”, afirmó.
Al hacer un balance del 2025 para el sector ganadero, Dos Santos indicó que el primer semestre fue positivo, luego de varios años difíciles marcados por factores climáticos, pero que el escenario cambió en la segunda mitad del año.
“Los precios para el productor empezaron a bajar, el dólar cayó, aumentó la exportación y se generó mucha volatilidad. Cuando un negocio se vuelve inestable, la gente es renuente a invertir y sin inversión es muy difícil avanzar”, dijo.
Fuente: Hoy digital





