El sector productivo paraguayo se posiciona como parte de la solución frente al cambio climático

El sector productivo de Paraguay —agrícola, pecuario y forestal— se consolida como un actor clave en la lucha contra el cambio climático global, destacándose más como parte de la solución que como parte del problema, según un análisis presentado por el ingeniero agrónomo Alfredo S. Molinas M., ex ministro de Ambiente y ex ministro de Agricultura y Ganadería del Paraguay.

En su reflexión sobre los compromisos y alcances del país en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Molinas subraya que los sistemas productivos nacionales se caracterizan por sus bajas emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), resultado de inversiones sostenidas por parte de los productores en tecnologías innovadoras y en la adopción de buenas prácticas agrícolas y agronómicas.

Estas innovaciones, explica, han permitido un uso más racional y eficiente de los recursos naturales —suelo, agua, bosques y biodiversidad— y han fortalecido la capacidad de adaptación del sector productivo al cambio climático, siendo la mitigación un efecto colateral positivo derivado de dichos procesos de adaptación.

Molinas advierte que cualquier intento de incluir medidas de mitigación atribuibles al sector agropecuario y forestal paraguayo dentro del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI) o de las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC) debe ser cuidadosamente revisado y, en su forma actual, rechazado por el sector productivo. Sostiene que el objetivo central de la producción nacional es garantizar la seguridad alimentaria y la adaptación a los impactos climáticos, sin comprometer el desarrollo económico sostenible.

Asimismo, recuerda que el Acuerdo de París reconoce que cada país debe definir sus NDC de acuerdo con sus capacidades y circunstancias nacionales, y que no existen sanciones legales para los Estados que no cumplan plenamente con dichas contribuciones. En ese contexto, alerta sobre el riesgo de que los productores sean responsabilizados en el futuro por metas climáticas definidas sin su participación activa.

El análisis también pone énfasis en que Paraguay contribuye con menos del 0,1 % de las emisiones globales de GEI, mientras que la mayor responsabilidad histórica recae en los países desarrollados. No obstante, señala que diversas agencias de cooperación internacional continúan presionando a países en desarrollo para que adopten medidas adicionales de reducción de emisiones, muchas veces sin comprender la realidad económica, social y productiva local.

Según Molinas, prácticas productivas sostenibles que el sector paraguayo aplica desde hace más de tres décadas son actualmente reetiquetadas de forma incorrecta como “medidas de mitigación”, cuando en realidad forman parte natural de procesos de adaptación y eficiencia productiva.

Finalmente, el especialista recuerda que la propia Convención Marco de Cambio Climático establece que las prioridades ambientales deben reflejar el contexto de desarrollo de cada país y advierte que normas inapropiadas pueden generar costos económicos y sociales injustificados, especialmente en países en desarrollo y con condiciones estructurales más frágiles, como Paraguay.

Autor:
Ing. Agr. (M.Sc.) Alfredo S. Molinas M.
Asesor Agroambiental.
Ex ministro de Ambiente y ex ministro de Agricultura y Ganadería del Paraguay.
Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC) y asesor agroambiental especializado de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

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