La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) revisó al alza su pronóstico sobre la producción mundial de cereales en 2025, que ahora se ubica en 3.023 millones de toneladas, un incremento del 0,7 % (19,9 millones de toneladas) respecto de la estimación anterior. Con esta actualización, se consolida un nuevo máximo histórico.
El ajuste responde principalmente a mejores rendimientos de trigo en la Argentina, Canadá y la Unión Europea, que impulsaron la producción mundial del cereal hasta un récord. También se revisó levemente al alza la estimación de cereales secundarios, debido a datos actualizados de China y Estados Unidos que reflejan mayor superficie y rendimientos superiores de maíz, además de una mayor producción de cebada en Australia y Canadá.
En el caso del arroz, la FAO aumentó en 2,9 millones de toneladas su previsión para la campaña 2025/26, impulsada sobre todo por la India, en línea con mejores cifras oficiales de la cosecha 2024/25 y un dinámico avance de la siembra rabi. Con estos ajustes, la producción mundial de arroz alcanzaría 561,6 millones de toneladas, un 2,0 % más interanual y también un récord. Bangladesh, Brasil, China, India e Indonesia liderarían el crecimiento, compensando caídas en Estados Unidos, Madagascar, Pakistán y Tailandia.
De cara a 2026, la FAO observa perspectivas mayormente favorables para el trigo en el hemisferio norte, con leves aumentos de superficie en la Unión Europea y el Reino Unido, mientras que en Rusia la menor humedad del suelo genera incertidumbre. En la India, los altos precios internos sostienen expectativas positivas, en contraste con Estados Unidos, donde los bajos precios redujeron la siembra y las condiciones del cultivo se deterioraron por la sequía.
En el hemisferio sur, se prevé un repunte del maíz en la Argentina por una mayor superficie sembrada, y una posible expansión en Brasil, aunque persisten riesgos por demoras en la siembra de soja que podrían afectar al maíz safrinha. En Sudáfrica, la FAO proyecta un aumento interanual del 3 % en el área de maíz, respaldado por condiciones climáticas favorables.

La utilización mundial de cereales en 2025/26 alcanzaría 2.938 millones de toneladas, un 2,2 % más interanual, impulsada sobre todo por el mayor uso de maíz, tanto para alimentación animal como para etanol, especialmente en Estados Unidos y Egipto. El consumo de trigo y arroz también marcaría nuevos máximos.
En paralelo, las reservas mundiales de cereales al cierre de las campañas de 2026 se incrementarían un 7,8 %, hasta el nivel más alto desde 2001, con fuertes acumulaciones de maíz, trigo, cebada y arroz, principalmente en los grandes países productores y exportadores. El coeficiente reservas-utilización subiría al 31,8 %.
Finalmente, el comercio mundial de cereales en 2025/26 se proyecta en 501 millones de toneladas, un aumento del 3,6 % interanual. El comercio de trigo crecería, aunque seguiría por debajo del récord de 2023/24, mientras que el de arroz en 2026 mostraría una leve contracción por menores importaciones en Asia, compensadas parcialmente por una mayor demanda en África.




