El arranque del 2026 mostró un menor dinamismo en los envíos de soja paraguaya al exterior, debido principalmente a la demora en la recolección de la nueva zafra, lo que postergó la disponibilidad de granos para la exportación en las primeras semanas del año.
De acuerdo con datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), las ventas externas de soja y sus derivados alcanzaron en enero unos US$ 305,5 millones, cifra que representa una caída del 12 % en comparación con el mismo mes de 2025, cuando los ingresos habían superado los US$ 346 millones.
El menor ritmo de cosecha, condicionado por factores climáticos, redujo la disponibilidad inmediata del grano, lo que se tradujo en un descenso significativo de los embarques. En términos físicos, Paraguay exportó 447.969 toneladas de soja en enero, es decir, 146.852 toneladas menos que en igual periodo del año pasado.
Pese a este inicio más lento, el sector espera una normalización progresiva del flujo comercial, ya que el grueso de la producción se concentraría entre finales de febrero y comienzos de marzo, cuando avance con mayor intensidad la cosecha.
Expectativa de repunte en los próximos meses
Las proyecciones apuntan a que el volumen exportado aumentará a medida que la campaña entre en su etapa central, lo que permitiría recuperar el ritmo habitual de embarques y generación de divisas. Incluso, referentes productivos consideran que la campaña 2025/26 presenta perspectivas favorables y podría cerrar con una producción superior a la del ciclo anterior, aunque su resultado final seguirá dependiendo del comportamiento climático.
Argentina lidera los destinos de la soja paraguaya
En cuanto a mercados, Argentina concentró el 56 % de las compras de soja paraguaya en el inicio del año, seguida por Brasil y Uruguay, con participaciones cercanas al 11 % cada uno.
La merma inicial en los envíos del complejo sojero se reflejó también en el desempeño global del comercio exterior paraguayo. En enero, las exportaciones totales del país se redujeron 4,2 % interanual, con una caída en los despachos de soja que acompañó ese comportamiento más débil.
Aun con este comienzo más pausado, la soja continúa siendo el principal motor de ingreso de divisas del país y se prevé que, con la consolidación de la cosecha, el complejo vuelva a ganar protagonismo en la balanza comercial durante los próximos meses.




