La campaña de soja en el departamento de Itapúa se encuentra prácticamente finalizada, con alrededor del 95 % del área ya cosechada, según reportes del sector productivo. Los resultados generales son considerados razonables, aunque el proceso estuvo marcado por dificultades climáticas y sanitarias durante el ciclo agrícola.
De acuerdo con productores de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), el mayor atraso en la cosecha se concentró en el sur del departamento. A lo largo de la campaña se registraron replantes en algunas parcelas y mayor presión de enfermedades, aunque las lluvias acompañaron en momentos clave del desarrollo del cultivo.
Los rendimientos presentaron variaciones importantes entre zonas, con promedios desde 2.500 kilos por hectárea hasta parcelas que superaron los 4.000 kilos, dependiendo de las condiciones de manejo y clima.
Mientras la zafra principal se encamina a su cierre, la atención del sector se centra ahora en la zafriña, cuyo panorama aparece más complejo. El retraso en la cosecha de soja redujo la ventana de siembra de los cultivos de segunda, lo que genera preocupación entre los productores.
A esto se suman lluvias irregulares y germinaciones desuniformes, especialmente en maíz, sorgo y soja, lo que podría afectar el desarrollo de los cultivos. En el plano comercial, la situación también genera cautela: aunque el precio internacional de la soja mostró leves repuntes, los descuentos aplicados al productor siguen presionando los márgenes de rentabilidad.
En este contexto, los productores advierten que quienes obtuvieron rindes inferiores a 3.000 kilos por hectárea podrían tener dificultades para cubrir costos, en un mercado marcado por amplia oferta regional y demanda más moderada.




