El presidente de la Asociación de Productores de Soja (APS), Lindemar Cesca, señaló que el departamento de Canindeyú se encuentra prácticamente al cierre de la cosecha de soja, con rendimientos considerados positivos en gran parte de la zona.
Según explicó, la campaña comenzó con resultados muy favorables, con lotes que alcanzaron entre 3.300 y hasta 5.000 kilos por hectárea, lo que permitiría estimar un promedio cercano a 4.700 kilos por hectárea. “Para nosotros es una linda cosecha”, afirmó.
No obstante, indicó que existen áreas con mayores dificultades, especialmente en regiones donde la siembra fue más tardía. Mencionó zonas como San Pedro, parte del sur del país y alrededores de Katueté e Ygatimí, donde la sequía golpeó con fuerza. En algunos casos se registraron hasta 43 días sin lluvias, lo que provocó pérdidas importantes en ciertos lotes.
“Hay parcelas donde apenas se están cosechando unos 1.000 kilos por hectárea. En algunos casos los productores pasan la máquina solo para retirar lo que quedó y evitar incluso el costo de la cosecha”, explicó Cesca, aunque aclaró que estas situaciones corresponden a áreas puntuales y no reflejan el promedio general.
A nivel país, el dirigente estimó que Paraguay podría acercarse a una producción total de 11 millones de toneladas de soja, dependiendo de los resultados finales de las zonas que aún están en cosecha.
En el plano comercial, Cesca también se refirió al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, destacando que Paraguay avanza en el proceso de aprobación. Indicó que uno de los desafíos será definir los cupos de exportación de productos agrícolas como soja, carne y maíz dentro del bloque.
El titular de la APS advirtió además sobre cuestionamientos ambientales provenientes de Europa, donde se debate el impacto del biodiésel producido a partir de soja. “Hoy ya no solo preguntan dónde se produce la soja, sino también si proviene de áreas deforestadas. Son discusiones que recién están empezando y que habrá que ir resolviendo con el tiempo”, sostuvo.
Otro punto de preocupación para los productores es el pago de regalías por semillas con eventos biotecnológicos. Cesca indicó que muchos agricultores deben seguir aplicando insecticidas pese a utilizar variedades supuestamente resistentes a plagas, lo que genera cuestionamientos sobre el costo de estas tecnologías.
Frente a este escenario, planteó que algunos productores están evaluando volver a variedades menos complejas o con menor carga de eventos, mientras analizan los costos y beneficios de cada sistema productivo.
Finalmente, mencionó el interés de empresarios brasileños en instalar frigoríficos avícolas en Paraguay, lo que podría abrir nuevas oportunidades de agregado de valor para la producción agrícola, transformando granos como maíz y soja en carne procesada para exportación.
El dirigente concluyó con un llamado a los productores a fortalecer su participación en la Asociación de Productores de Soja, ante debates legislativos que podrían impactar al sector, como proyectos que plantean nuevos aportes o impuestos vinculados a la producción agrícola.




