En los primeros 3 meses del año, el sector rural paraguayo muestra señales de fortalecimiento con un aumento sostenido en la generación de empleo. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a través de la Encuesta Permanente de Hogares Continua, la ocupación en el campo creció un 3 % en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este incremento representa la incorporación de más de 10.500 personas a actividades del sector primario, que abarca agricultura, ganadería, caza y pesca, consolidando al campo como una fuente clave de trabajo para miles de familias.
En ese contexto, el titular de la Dirección de Censos y Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Anselmo Maciel, destacó que este crecimiento refleja el dinamismo productivo en las zonas rurales y su impacto directo en la economía nacional.
“Mientras que, a nivel del sector rural, la ocupación en el primer trimestre del año 2026 con relación al año 2025 incrementó en un 3 %, lo que equivale a más de 10.500 personas”, explicó.
El campo impulsa el empleo a nivel país
El crecimiento del empleo rural no solo beneficia a las comunidades del interior, sino que también genera un efecto multiplicador en otros eslabones de la cadena productiva.
Según explicó Maciel, el aumento total de más de 21.000 nuevos ocupados a nivel país indica que el dinamismo del sector primario también está impulsando la incorporación de trabajadores en áreas vinculadas fuera del ámbito rural.
“Esto demuestra que el crecimiento del campo trasciende las fincas y se proyecta hacia las ciudades, generando oportunidades en toda la cadena productiva”, señaló.
Pilar del desarrollo y la economía rural
El repunte del empleo reafirma el papel estratégico del sector rural en la generación de ingresos, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible del país.
En este contexto, el MAG continúa impulsando políticas y acciones que fortalecen la producción y mejoran las condiciones de vida de las familias rurales, consolidando al campo como motor clave de la economía paraguaya.




