El movimiento cooperativo pone en valor su impacto en la educación, el empleo y el arraigo rural

El movimiento cooperativo paraguayo reafirmó su contribución al desarrollo económico, la producción, el empleo y la inclusión social durante el acto conmemorativo por el Día Internacional y Nacional del Cooperativismo, realizado en la Cooperativa Carlos Pfannl Ltda. La jornada reunió a autoridades nacionales, dirigentes cooperativos y representantes de distintas entidades, quienes coincidieron en destacar el papel estratégico del sector para el crecimiento sostenible del país.

Como anfitrión del encuentro, el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Carlos Pfannl Ltda., Enrique Bohnert, dio la bienvenida a los participantes y resaltó que la fortaleza del cooperativismo radica en la diversidad y en los valores que comparten sus asociados. «Nuestra mayor fortaleza radica en la diversidad. Somos personas con diferentes historias, culturas, costumbres y formas de pensar, pero compartimos los mismos valores cooperativos», expresó.

Bohnert señaló que el lema de este año, «Cooperativas por un mundo en paz», invita a reflexionar sobre el papel de las cooperativas como agentes de transformación social. «La paz no es solamente la ausencia de conflictos; también se construye mediante la solidaridad, la justicia, el diálogo, la inclusión y las oportunidades que brindamos a nuestros socios y a la comunidad», afirmó. Asimismo, destacó que el trabajo conjunto entre las cooperativas permite generar oportunidades, fortalecer la integración entre las organizaciones y contribuir a construir comunidades más fuertes y solidarias.

El presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod Ltda.), Alfred Fast, expuso la dimensión económica alcanzada por el movimiento cooperativo y sostuvo que la organización asociativa constituye uno de los principales motores del desarrollo nacional.

Indicó que Fecoprod representa a 35 cooperativas, alrededor de 200.000 socios y sus familias, responsables de entre el 30 % y el 40 % de la producción primaria del país. «Hoy representamos el 15 % del PIB del país y el 17 % de las finanzas. Las cooperativas de producción, juntamente con todas las otras cooperativas, somos la prueba de que es posible generar riqueza con responsabilidad, competitividad con solidaridad y crecimiento económico con desarrollo humano», afirmó.

Fast resaltó además que las cooperativas son una de las principales fuentes de trabajo del país y explicó que, al sumar las cooperativas de producción, de ahorro y crédito y otros sectores, cerca de 1,5 millones de paraguayos están vinculados al sistema cooperativo. También destacó el papel del sector en la producción agropecuaria e industrial, especialmente en la cadena láctea, donde señaló que las cooperativas concentran alrededor del 90 % de la producción de leche industrializada del Paraguay. Según explicó, este modelo permite proteger tanto al productor como al consumidor mediante precios competitivos y favorece la industrialización, el agregado de valor y la generación de empleo.

Otro de los aspectos enfatizados por Fast fue el compromiso de las cooperativas con la educación y la formación permanente. Señaló que las entidades realizan importantes inversiones en instituciones educativas de sus comunidades y promueven programas de capacitación para formar a los futuros líderes del sector, convencido de que la educación y los principios cooperativos son fundamentales para garantizar el desarrollo del país.

Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), Carlos Romero Roa, destacó el crecimiento sostenido del sistema cooperativo paraguayo durante la última década. «En los últimos diez años, el activo cooperativo se ha duplicado. Hoy cerramos el mes de mayo con casi 20 billones de guaraníes en créditos manejados por las cooperativas», manifestó.

Romero explicó que la solidez financiera alcanzada por el sector ha permitido ampliar las posibilidades de financiamiento para distintos segmentos de la población, entre ellos el acceso a créditos para viviendas de largo plazo.

Asimismo, valoró el impulso que recibe la educación cooperativa dentro del sistema educativo nacional, con el objetivo de formar a las nuevas generaciones en los principios y valores del cooperativismo y fortalecer el futuro del movimiento.

A su turno, el viceministro de Agricultura, Juan Anselmo Molinas, afirmó que el desarrollo de la agricultura paraguaya no puede entenderse sin el aporte de las cooperativas. «Hablar de la agricultura es hablar del cooperativismo, y hablar del cooperativismo en Paraguay es hablar de la agricultura», expresó.

Molinas comentó que recientemente encabezó una misión técnica a Corea para conocer tecnologías aplicadas al sector agropecuario y destacó que incluso en uno de los modelos agrícolas más avanzados del mundo el cooperativismo constituye la base del desarrollo productivo. En ese contexto, sostuvo que la tecnología por sí sola no garantiza el éxito si no existe una organización sólida entre los productores. «Puede haber cualquier inteligencia artificial, pero va a fracasar si el cooperativismo no es sólido y fuerte», afirmó.

Finalmente, el viceministro felicitó al movimiento cooperativo por su aporte al desarrollo nacional y reiteró el acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería para seguir fortaleciendo la organización, la formalización y el crecimiento del sector agropecuario paraguayo.

 

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