La producción acuícola en Paraguay atraviesa un momento de crecimiento sostenido y comienza a consolidarse como una alternativa rentable para productores de distintos tamaños.
Así lo sostuvo el director de Pesca del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), Adán Leguizamón, quien resaltó el creciente interés por el sector y subrayó la importancia de fortalecer el acompañamiento técnico a los productores. Sus declaraciones fueron realizadas en el programa Poder Agropecuario 360, emitido por Unión R800 AM y Unión TV, de lunes a viernes de 05:00 a 06:00, bajo la conducción de Edith Orzusa, en el segmento Poder Acuícola.
“Estamos recorriendo el país y conversando con los protagonistas que hoy apuestan a la producción piscícola. Vemos que no solo están aumentando las variedades, sino también mejorando las formas de producción. El productor ya no solo piensa en el consumo, sino también en el negocio”, señaló.

Leguizamón explicó que la acuicultura se ha vuelto atractiva en los últimos años debido a su rentabilidad y a que requiere menor nivel de cuidado en comparación con otros rubros agrícolas. “En los últimos dos años, la acuicultura ha tomado mucha relevancia. Es una actividad interesante porque permite aprovechar zonas de la finca que no son aptas para la agricultura, como áreas bajas o húmedas, generando un valor agregado a la propiedad”, indicó.
No obstante, advirtió que el éxito en esta actividad depende de una adecuada planificación y del cumplimiento de ciertos requisitos técnicos. “No es viable si no se realiza una inversión correcta, especialmente en la alimentación balanceada. Sin embargo, cuando el manejo es adecuado, los productores obtienen retorno”, aseguró.
En ese sentido, insistió en la importancia de evitar errores iniciales. “Uno de los principales problemas es que muchos productores comienzan sin asesoramiento técnico, por ejemplo, construyendo estanques sin planificación. Siempre recomendamos hacerlo con acompañamiento profesional para no generar pérdidas ni frustraciones”, remarcó.
Otro aspecto clave es el manejo del agua, fundamental para garantizar la sanidad y productividad. “Los productores necesitan capacitación en temas como preparación de estanques, desinfección, control de depredadores y manejo general del sistema. El acompañamiento técnico es esencial en todo el proceso”, añadió.
Desde el MADES, explicó, se trabaja en la regulación y control de la actividad para asegurar un desarrollo sostenible. “Nosotros verificamos el cumplimiento de las normativas, como la ubicación de los estanques, que deben estar a una distancia mínima de 150 metros de cursos de agua, para evitar impactos ambientales o la fuga de especies”, detalló.
Sobre los costos, Leguizamón aclaró que existe cierta confusión entre los productores. “Para autoconsumo, el registro no tiene costo. En el caso de la producción comercial, se abonan tasas accesibles. Los montos elevados que algunos mencionan generalmente corresponden a estudios de impacto ambiental realizados por consultores privados”, precisó.
Asimismo, subrayó el potencial del país para expandir el sector. “Paraguay tiene condiciones ideales: agua, clima y territorio. Sin embargo, todavía falta aprovechar mejor estas oportunidades y promover mecanismos de financiamiento que acompañen al productor”, afirmó.
Finalmente, destacó que el crecimiento de la acuicultura también responde a una demanda creciente de alimentos. “Es clave seguir impulsando esta actividad con información, capacitación y articulación entre instituciones”, concluyó.




