En un escenario productivo cada vez más exigente, donde la eficiencia y el manejo adecuado del sistema son claves, Agromaquina presentó en la Expo Agrodinámica su producto EM1 como una herramienta de uso práctico para el productor. A partir de resultados obtenidos en campo y experiencias reales en agricultura y ganadería, la empresa mostró cómo el EM1 puede integrarse a los sistemas productivos para optimizar rendimientos y facilitar el manejo diario en las fincas.
El Ing. Gabino Vera, director de Agromaquina, destacó la exitosa participación de la empresa en la Expo Agrodinámica, donde presentaron su producto EM•1®. “Estamos transitando la segunda mitad de Agrodinámica y, hasta el momento, nuestra presencia ha sido muy productiva”, comentó.
El EM•1® es un producto versátil que ha demostrado excelentes resultados tanto en la agricultura como en la ganadería. “En agricultura ya contamos con resultados de las últimas cuatro zafras, y estamos compartiendo esa información con los visitantes”, agregó el Ing. Vera.

En el área pecuaria, Agromaquina trabaja con gallinas ponedoras, producción de carne aviar, producción láctea y confinamiento bovino, obteniendo resultados altamente positivos.
“Uno de los sectores en los que estamos poniendo mayor énfasis es la producción porcina, que se encuentra en un momento de crecimiento acelerado. Este aumento conlleva desafíos ambientales que deben ser mitigados, y el EM•1® encaja perfectamente en esa necesidad. No solo aborda la cuestión ambiental, sino que también facilita al productor el manejo del sistema, aportando beneficios directos en la producción”, destacó Vera.
El EM•1® actúa como un probiótico, mejorando la salud animal y la conversión alimenticia, lo que se traduce en mayores ganancias para los productores. “Al incorporar EM•1® en la dieta de los animales se reduce el uso de antibióticos y se mejora la calidad del producto final, ya sea carne, huevo o leche”, señaló el Ing. Vera.
Agromaquina trabaja de manera conjunta con la Cooperativa Colonias Unidas. “Ellos mismos evalúan el efecto probiótico dentro de las fincas de los productores, principalmente en los establecimientos dedicados al engorde”, explicó.
Asimismo, Vera comentó que los resultados se reflejan directamente en el producto final. Independientemente de si se trata de carne, huevo o leche, la calidad es superior cuando se incorporan probióticos en la dieta. Esto permite disminuir el uso de antibióticos, generando beneficios ambientales —aunque difíciles de cuantificar— claramente perceptibles, y sobre todo un impacto económico positivo, que es lo que el productor busca.
Por su parte, el Ing. Isaías González, técnico del sector pecuario de Agromaquina, quien también trabaja con EM•1® en el sector ganadero, compartió su experiencia.
“Este año comenzamos a trabajar en producción porcina y estamos recabando datos para poder afirmar con base técnica que el EM1 funciona en la producción pecuaria”, afirmó González. “Estamos muy contentos de poder decir que hemos logrado una producción más eficiente en el sector porcino”. Además, explicó que la producción de carne porcina en Paraguay atraviesa un “boom” de inversiones extranjeras, acompañado de una creciente presión nacional e internacional en los aspectos ambiental, económico y zootécnico.

“Con EM•1® estamos ofreciendo una solución a los problemas que hoy enfrentan los productores, como el manejo de efluentes, los malos olores, el uso de antibióticos y, principalmente, la eficiencia en la producción de proteínas”, indicó. “Tuve la oportunidad de trabajar en Estados Unidos y puedo afirmar que se trata de un mercado mucho más exigente, una tendencia que también se está consolidando en Paraguay, especialmente en lo relacionado con el uso de antibióticos y el cuidado ambiental”.
Finalmente, Miguel Lachuk, productor de Edelira 58, localidad y distrito del departamento de Itapúa, compartió su experiencia con el uso del EM•1®.

“Hace aproximadamente cuatro o cinco años que lo utilizo. Todo lo que me enseñan lo implemento. Estos microorganismos son ecológicos, más saludables para nuestras tierras, y nos permiten reducir el uso de químicos que son los que contaminan. Yo tenía muchos problemas con el suelo, pero desde que uso EM•1® noto una mejora significativa”, destacó Lachuk.
El productor señaló que trabaja un total de 70 hectáreas dedicadas a soja, trigo, maíz y porotos, y que en todos esos cultivos procura incluir el EM•1®. “El año pasado, en más del 60 % del área de soja y trigo solo utilizamos el EM•1®, y los resultados fueron mejores”, concluyó.
La experiencia presentada por Agromaquina y los testimonios de técnicos y productores confirman que el EM•1® se posiciona como una herramienta eficaz y sustentable para el sector agropecuario. Su aplicación permite mejorar la productividad, reducir el uso de antibióticos y agroquímicos, y mitigar el impacto ambiental, sin comprometer la rentabilidad. En un contexto de crecimiento productivo y mayores exigencias ambientales, el EM•1® aparece como una solución integral que acompaña al productor en el camino hacia una producción más eficiente y responsable.




