En el marco de la Feria Innovar, la Cooperativa Yguazú volvió a destacarse con una propuesta que conecta producción, industria y sostenibilidad. Desde el proceso del trigo hasta la innovación con macadamia y compostaje, sus técnicos y representantes compartieron con el público cómo se construye valor en cada etapa.
Del trigo a la mesa: el proceso detrás de la harina
En el stand, uno de los principales atractivos fue la explicación del recorrido del trigo hasta convertirse en harina. Marcial Nakura, representante de la cooperativa, explicó la importancia de entender este proceso que muchas veces pasa desapercibido para el consumidor.
“Aquí mostramos todo el proceso del trigo hasta obtener la harina: pasa por distintas etapas de molienda y cernido, que determinan su calidad y uso final”, señaló.
Nakura destacó que la mayor parte de la producción se destina a panaderías: “Aproximadamente el 90 % de nuestra producción se comercializa en bolsas de 50 kilos para panaderos. Ellos utilizan principalmente harina 000, mientras que la 0000 se emplea más en repostería, por su textura más suave”.
El objetivo, explicó, es que el consumidor valore no solo el producto final, sino también el trabajo técnico e industrial que hay detrás.
Macadamia: diversificación productiva con alto valor
Otro de los puntos fuertes del stand fue la producción de macadamia, un cultivo que la cooperativa impulsa desde hace décadas. “La macadamia es originaria de Australia y fue introducida en la cooperativa en 1993. Hoy contamos con unas 84 hectáreas y cerca de 11.000 plantas en producción”, detalló Nakura.
La cosecha se realiza entre enero y abril, cuando el fruto madura naturalmente y cae del árbol: “Cuando el fruto cae, está listo para ser procesado. Se retira la cáscara externa y luego se obtiene la nuez, lista para el consumo”.
Además de su valor comercial, Nakura resaltó sus beneficios nutricionales: “Es un alimento muy saludable, rico en aceites que ayudan a reducir el colesterol malo. Es una excelente opción para mejorar la calidad de vida”.
Actualmente, la macadamia se comercializa principalmente en puntos específicos como el supermercado de la cooperativa y el Mercado de Abasto.
Agricultura circular: residuos que vuelven a la tierra
La innovación también llega desde el enfoque ambiental. El ingeniero agrónomo Édgar Seki explicó el trabajo que realizan con compostaje, transformando residuos en fertilizantes naturales. “Trabajamos con residuos de distintas fuentes, como cáscara de arroz, restos de macadamia y subproductos de frigoríficos. Todo esto se transforma en compost mediante un proceso de fermentación que dura entre tres y seis meses”, indicó.
Durante ese proceso, el material alcanza altas temperaturas que permiten eliminar bacterias y semillas no deseadas: “La temperatura puede llegar hasta los 70 grados, lo que garantiza un producto seguro y de calidad”.
Este sistema forma parte de un modelo de agricultura circular: “Sacamos de la tierra y devolvemos a la tierra. No vemos los residuos como basura, sino como recursos. Queremos cuidar el medio ambiente y dejar un legado a las futuras generaciones”.
Actualmente, el compost se encuentra en fase de prueba con socios, pero ya proyectan su comercialización a terceros.
Un modelo cooperativo que apuesta al futuro
La participación en Innovar reafirma el compromiso de la Cooperativa Yguazú con la producción sostenible, la innovación y el desarrollo del país. “Estamos aquí para dar a conocer todo lo que hacemos, siempre pensando en el cuidado de la naturaleza y en el bienestar de la gente”, concluyó Nakura.
Con iniciativas que integran tecnología, diversificación y conciencia ambiental, la cooperativa se posiciona como un ejemplo del potencial del trabajo colaborativo en Paraguay.




