En el marco del II Congreso Mundial de Ganadería Sostenible, realizado en Extremadura, España, y organizado por la Asociación Mundial de Ganadería Sostenible (AMGS), Patricia Montero, miembro de dicha asociación, compartió su visión sobre la importancia de este evento y su rol dentro del sector productivo.
“La idea de realizar el primer congreso en Costa Rica surgió de la necesidad de mantenernos bajo un mismo concepto”, explicó Montero. “Fue todo un reto. Cuando me llamaron para formar parte de la Asociación Mundial de Ganadería Sostenible, propuse realizarlo en mi país. De esa forma nació la idea, que tuvo una excelente aceptación tanto por parte de la Junta Directiva del Congreso Mundial como de la Junta Directiva de la Cámara de Ganaderos de Liberia, un organismo con el que trabajamos en todo el desarrollo del evento en Costa Rica. Además, contamos con el apoyo del gobierno y de numerosas entidades públicas y privadas; fue un trabajo conjunto”.

Montero también es miembro de la Corporación CORFOGA, específicamente del grupo La Mujer Ganadera, iniciativa que nació con el objetivo de brindar apoyo y acompañamiento a las mujeres del sector. Asimismo, mencionó que el 32 % de las personas que integran el sector ganadero son mujeres. Señaló que su labor dentro del sector se centra en la logística, destacando que solo el 0,5 % cuenta con formación técnica en el campo, mientras que el resto adquiere los conocimientos de manera hereditaria, como fue su caso, aprendiendo junto a su padre. En ese sentido, remarcó la necesidad de cambiar el enfoque para lograr un mayor desarrollo del producto.
“Hay que demostrar que no es solo una profesión más y que las mujeres debemos abrirnos camino. Pero no solo las mujeres; también hay hombres que, por miedo o desconocimiento, no aplican mejoras o no saben que pueden producir más y aprovechar mejor su producto y su lugar de trabajo”, señaló.
Actualmente, Montero se dedica a la cría de ganado de doble propósito (carne y leche). Al mismo tiempo, participa en un proyecto de producción de leche de búfalo, un rubro que aún no está muy desarrollado en Costa Rica, pero que consideran viable de implementar a través del fortalecimiento de la producción lechera.
En relación con la ganadería regenerativa, sostuvo que muchas personas la perciben como un concepto extraño, cuando en realidad se trata de prácticas sencillas, como la conservación de los bosques, un manejo más equilibrado de las pasturas y un desarrollo más diversificado dentro de la finca. “Muchos dicen: ‘quién sabe qué concepto raro me traen’, pero no es así. Se trata de sembrar más árboles y ubicarlos de manera estratégica para generar más potreros, cuidar los mantos acuíferos y fortalecer la producción de agua, darle más espacio al bosque y desarrollarnos”, remarcó. Agregó que “podemos hacer cambios que no requieren grandes inversiones ni transformaciones drásticas, se trata de ajustar la inversión y el manejo de la finca para obtener mejores resultados y mayores beneficios”.
Finalmente, en cuanto a la nueva generación, consideró que el cambio generacional es un problema serio que puede abordarse mediante la educación desde la infancia. “Es fundamental enseñar en las escuelas quién produce los alimentos y porqué es importante la producción de lo que consumimos”, concluyó.
El compromiso de Patricia Montero pone en valor el rol de las mujeres, la sostenibilidad y la formación como ejes fundamentales para el desarrollo y la continuidad de la ganadería.





