Se llevó a cabo la primera edición del Foro Energético Nacional, una iniciativa de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), con apoyo del sector privado, gremios y el Gobierno. El objetivo del encuentro nace como respuesta a una creciente preocupación de empresas por la situación energética que atraviesa nuestro país.
El presidente de la UIP, Enrique Duarte, explicó que este espacio no es solo para debatir tecnologías, fuentes de energía o formas de financiamiento, sino para hablar con franqueza del punto de inflexión en el que se encuentra Paraguay. Aseguró que no se trata únicamente de generar más energía, sino de hacerlo financieramente viable, ambientalmente sostenible y socialmente justa.

“Es momento de preguntarnos con seriedad, ¿cómo pretendemos atraer inversiones millonarias si sostenemos tarifas artificialmente bajas, que no cubren los costos reales? ¿Cómo garantizamos que los sectores más vulnerables tengan acceso a energía sin hipotecar el futuro del sistema?”, expresó.
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, indicó que Paraguay apuesta por la industrialización energética y diversificación de la matriz para garantizar su futuro.
Instó a construir una política energética de Estado basada en previsión, diversificación, institucionalidad y desarrollo industrial. “Hablar de energía es hablar del modelo de desarrollo que queremos construir. Y ese modelo solo será posible si trabajamos juntos: sector público, privado y academia, cada uno desde su rol, pero con una visión compartida”, afirmó.

Recordó que Paraguay cuenta actualmente con una matriz eléctrica 100 % renovable, basada casi en su totalidad en energía hidroeléctrica. No obstante, el ministro Giménez advirtió que esta fortaleza podría convertirse en una vulnerabilidad si no se diversifica la matriz y no se incorporan tecnologías de respaldo y almacenamiento.
Ejes estratégicos
También, presentó cinco ejes estratégicos para avanzar hacia un modelo energético sostenible y competitivo. En primer lugar la creación de una ley energética moderna, con reglas claras y planificadas; seguidas de la diversificación de la matriz, incorporando fuentes como la solar, eólica y biomasa, como lo hizo Uruguay en la última década.
Además, del fortalecimiento de las instituciones técnicas sólidas, con planificación multisectorial y autonomía, y la industrialización de la energía.
“Paraguay tiene los recursos, tiene la energía, tiene las oportunidades. Lo que necesitamos ahora es decisión colectiva, avanzar con seriedad técnica y compromiso hacia una verdadera política energética de Estado”, sostuvo.

Finalmente, destacó que algunos pasos ya en marcha, como la construcción de la nueva subestación de Valenzuela, que fue inaugurada este año, la próxima presentación de la Ley de Energías Renovables y la decisión del Ejecutivo de trasladar el Viceministerio de Minas y Energía al MIC, integrando la política energética con el desarrollo productivo.





