En el marco del fortalecimiento de la agricultura familiar y la incorporación de valor en origen, la Cooperativa Capiibary impulsa la producción de harina de maíz mediante la instalación de una planta de molienda, con el acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Para estos días santos, estiman vender hasta 6.000 kilogramos.
La iniciativa, que se encuentra en desarrollo desde hace aproximadamente un año, integra actualmente a 79 productores que proveen la materia prima, demostrando ser un modelo asociativo orientado a mejorar los ingresos y generar nuevas oportunidades de comercialización.
Este proceso es acompañado por el Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA) del MAG, que permitió la incorporación de equipamientos clave como molinos, clasificadora de granos y un camión con capacidad de 7.000 kilogramos, fortaleciendo la logística y garantizando la calidad del producto final.
Actualmente, la cooperativa registra una comercialización mensual de entre 1.500 y 2.000 kilogramos de harina de maíz en el mercado local. Sin embargo, de cara a la Semana Santa —periodo de alta demanda de productos derivados del maíz— se proyecta un importante incremento en las ventas, con una meta de alcanzar hasta 6.000 kilogramos comercializados.
Asimismo, la organización se encuentra gestionando un segundo desembolso que permitirá ampliar su infraestructura, incluyendo la implementación de una pista de secado de maíz y el fortalecimiento de la asistencia técnica a los productores, con el objetivo de mejorar la productividad y la calidad del grano.
Además de la harina de maíz, la cooperativa desarrolla otras líneas de producción como la comercialización de maíz en grano y alimentos balanceados para aves, contribuyendo a la diversificación de ingresos.

Para el MAG, este tipo de iniciativas que promueven la industrialización en origen, son las que facilitan la inserción de los productores en mercados más competitivos y fortalecen las economías rurales. Es por ello que, los productores de la Cooperativa Capiibary, demuestran que la agricultura familiar organizada en Paraguay, puede crecer de la producción primaria en productos con mayor valor agregado, generando así mejores condiciones para el desarrollo sostenible del sector.




