Uruguay avanza en el fortalecimiento de su ganadería orientada al valor a partir de los resultados de la Auditoría de Calidad de Carne 2023-2024, un estudio que permite identificar fortalezas y debilidades a lo largo de la cadena productiva, desde el campo hasta la faena, según un informe publicado por Valor Carne.
La auditoría —realizada cada cinco años desde 2003— analizó 3.207 bovinos en siete frigoríficos exportadores, con participación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Universidad de Colorado (Estados Unidos). El objetivo es medir parámetros productivos, tecnológicos y de bienestar animal que impactan directamente en el valor final de la carne.
Entre los principales resultados, se destaca que el 96,6 % de las reses presentó color normal, un atributo clave para la aceptación del consumidor, mientras que el 40,7 % de los novillos faenados tenía dos dientes, con un peso promedio de 290 kilos, reflejando una mejora sostenida en la terminación de los animales. Además, el 57 % de las reses mostró niveles de marmoleo compatibles con los estándares USDA Choice y Prime, especialmente en sistemas de terminación a corral.
No obstante, el informe también advierte sobre pérdidas económicas significativas asociadas al manejo: el 76,5 % de los animales presentó hematomas y el 15,5 % abscesos, problemas que, junto con pH elevado, concentran más del 75 % de las pérdidas detectadas en la auditoría. Estos factores afectan cortes de alto valor y están estrechamente vinculados al bienestar animal y a las prácticas operativas previas a la faena.
Los datos confirman una evolución positiva de la ganadería uruguaya en términos de calidad, pero remarcan que la capacitación y el manejo adecuado en toda la cadena siguen siendo clave para reducir pérdidas y consolidar el posicionamiento del país en los mercados internacionales más exigentes.
Fuente: valorcarne.com.ar





