En una cobertura especial de Poder Agropecuario desde Francia, el presidente ejecutivo de Fedegán presentó la experiencia colombiana y habló de productividad, genética, sostenibilidad, sanidad y relevo generacional como algunos de los desafíos de la actividad.
CLERMONT-FERRAND, FRANCIA. La ganadería tropical tiene margen para producir más y aprovechar mejor cada hectárea. Así lo planteó José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), durante su participación en el Sommet de l’Élevage 2026, donde Colombia lleva su experiencia productiva en el marco de la agenda dedicada al pastoralismo.
En una cobertura especial de Poder Agropecuario, Lafaurie presentó distintos modelos de producción utilizados en Colombia y puso como ejemplo los sistemas silvopastoriles y agroforestales, que permiten combinar la actividad ganadera con árboles, pasturas y otros recursos naturales.
Durante su exposición mostró imágenes de establecimientos colombianos y explicó que estos sistemas pueden contribuir a mejorar las condiciones productivas. Entre los ejemplos mencionó la finca La Luisa, donde señaló que las barreras utilizadas para reducir el impacto del viento también ayudan a conservar una mayor humedad en el campo.
Uno de los datos que destacó fue el aumento de la carga animal en determinadas explotaciones mediante sistemas silvopastoriles. Según explicó, algunos establecimientos pasaron de manejar uno o dos animales por hectárea a cinco o siete animales por hectárea.

El desafío de producir más
Para Lafaurie, el objetivo de la ganadería colombiana no pasa solamente por aumentar el número de animales, sino por mejorar la productividad de los sistemas.
En ese sentido, destacó el papel de la genética y del manejo para obtener animales con mayor peso y mejorar el rendimiento de la actividad. También señaló que el sector viene avanzando en este aspecto, aunque todavía existe una brecha importante frente a los niveles de productividad de otras regiones. “Nuestro desafío como país tropical es avanzar en una ganadería sostenible, mucho más rentable”, sostuvo.

La mirada cobra especial importancia en un escenario internacional en el que la ganadería enfrenta el desafío de producir alimentos, mantener su competitividad y, al mismo tiempo, responder a mayores exigencias relacionadas con el ambiente y el uso de los recursos.
El relevo generacional, otro desafío
Más allá de los indicadores productivos, Lafaurie puso sobre la mesa una preocupación que atraviesa al sector: la edad de quienes trabajan en la ganadería.
Durante su presentación señaló que el promedio de edad de las personas vinculadas directamente con la actividad supera los 50 años. Para el dirigente, esto representa un desafío de largo plazo, porque será necesario lograr que las nuevas generaciones continúen con la producción ganadera.
“Tenemos un desafío de largo plazo de transmisión de la actividad a una población mucho más joven”, afirmó.

La cuestión del relevo se suma así a otros desafíos que enfrenta la actividad, entre ellos la productividad, la sanidad animal y la apertura de nuevos mercados.
Sanidad y acceso a mercados
Lafaurie también se refirió a la situación sanitaria de Colombia y a los controles que el país debe mantener, especialmente por su frontera con Venezuela.
En su exposición explicó que la condición sanitaria es un factor determinante para sostener el comercio y avanzar hacia nuevos destinos. En ese camino, Colombia busca consolidar su presencia internacional y aprovechar los acuerdos comerciales existentes.
El presidente ejecutivo de Fedegán señaló que actualmente el país exporta carne a 42 mercados y que la aspiración es convertirse en un actor de mayor peso dentro del comercio internacional.
Para alcanzar ese objetivo, consideró necesario seguir trabajando en productividad, genética y sanidad, además de mejorar las condiciones de acceso a los mercados.
Una ganadería adaptada al trópico
La experiencia colombiana presentada en Francia muestra una realidad productiva diferente a la de buena parte de Europa. En las zonas tropicales, el aprovechamiento de las pasturas, los árboles y otros recursos disponibles puede convertirse en una herramienta para elevar la producción sin depender exclusivamente de la expansión de la superficie.
Ese es uno de los puntos centrales de la propuesta de Lafaurie: producir más y mejor, con sistemas adaptados a las condiciones tropicales y con mayor eficiencia por hectárea.
La participación colombiana forma parte de la agenda internacional del Sommet de l’Élevage, que este año pone especial atención en el pastoralismo y reúne experiencias de distintos países. La edición 2026 se desarrolla del 6 al 9 de octubre en Cournon d’Auvergne, cerca de Clermont-Ferrand, con 1.800 expositores, 2.000 animales y alrededor de 120.000 visitantes previstos.
Cobertura especial de Poder Agropecuario desde el Sommet de l’Élevage 2026.



