El fenómeno de El Niño ya genera efectos en distintos puntos de Latinoamérica, con lluvias intensas en Ecuador y Perú, mientras otras regiones enfrentan menor precipitación, altas temperaturas y déficit hídrico. Ecuador y Perú también registran incendios forestales.
De acuerdo con especialistas citados en el informe, el evento 2026-2027 presenta características extraordinarias y existe la posibilidad de que se convierta en uno de los más intensos registrados desde 1950. Su mayor intensidad se espera para diciembre de 2026, con efectos que podrían prolongarse hasta el próximo año.
El escenario genera preocupación por sus posibles consecuencias sobre la agricultura, la pesca, la disponibilidad de agua y la infraestructura, debido a que El Niño puede provocar sequías extremas en algunas zonas y lluvias intensas e inundaciones en otras. En el Chaco, el calor extremo y el déficit hídrico ya representan una realidad que podría agravarse hacia diciembre.
Ante este panorama, los expertos destacan la importancia de anticiparse y fortalecer las medidas de prevención para reducir los impactos de un fenómeno climático que podría alcanzar una magnitud excepcional.




