La iniciativa se desarrolla a través de Econisa, una nueva empresa conformada por ambas entidades para avanzar en la instalación de un frigorífico de pollos. Mientras tanto, el Centro Comercial de la Cooperativa La Paz acumula once años de crecimiento, con una oferta diversificada que integra comercialización, producción industrial y servicios para el sector agropecuario.
La integración de actividades comerciales, agrícolas e industriales continúa marcando el desarrollo de la Cooperativa La Paz, en Itapúa. Con once años de crecimiento sostenido de su Centro Comercial, la entidad avanza en una nueva apuesta empresarial junto con la Cooperativa Pirapó: la conformación de Emprendimiento Cooperativo Nikkei del Sur S. A. (Econisa), iniciativa orientada a desarrollar un frigorífico para la faena de pollos.
El proyecto representa un nuevo paso en la diversificación de las actividades de las cooperativas y plantea oportunidades para ampliar la producción avícola, mediante la participación de socios y productores de la zona que puedan abastecer de materia prima a la futura industria.

“Si vamos a instalar una fábrica, necesitamos contar con materia prima. Por eso, estamos trabajando también para que los socios y otros productores apuesten a la producción de pollos”, explicó Mitsuhiro Kono, jefe de ventas del Centro Comercial, al referirse a la nueva iniciativa.
Once años de crecimiento comercial
Inaugurado en 2015, el Centro Comercial de la Cooperativa La Paz experimentó una importante expansión desde sus primeros años. Lo que inicialmente parecía un espacio demasiado amplio para la demanda de entonces hoy cuenta con una superficie construida de 4.250 metros cuadrados, distribuida en distintas áreas comerciales y de almacenamiento.
Kono, quien se incorporó al equipo con motivo de la apertura del establecimiento, recordó que las proyecciones iniciales contemplaban que los primeros años serían financieramente difíciles debido a la depreciación de la inversión. Sin embargo, los resultados fueron positivos desde el primer ejercicio.

“Pensábamos que durante los primeros años el balance estaría en negativo por la depreciación, pero eso no sucedió. Desde el primer año obtuvimos resultados positivos y mantuvimos esa tendencia durante once años, gracias a los consumidores y clientes que nos visitan”, destacó.
El crecimiento de la demanda también obligó a ampliar las instalaciones. A los espacios originales se sumaron un segundo showroom, habilitado hace aproximadamente tres años, y un nuevo depósito, con el objetivo de responder al movimiento comercial.
La propuesta se estructura sobre cuatro pilares: showroom, repuestos agrícolas, productos elaborados —harina y balanceados— y materiales de construcción. Además, ofrece artículos veterinarios, herramientas, electrodomésticos y productos importados de Japón.
La cobertura comercial trasciende el distrito de La Paz y recibe compradores de distintas localidades de Itapúa, así como de otros puntos del país. La cooperativa también cuenta con distribución en Asunción y trabaja en la apertura de una sucursal en Ayolas, Misiones.
La demanda pecuaria impulsa las ventas de balanceados
Uno de los indicadores del crecimiento comercial es el comportamiento de las ventas de alimentos balanceados. Según Kono, durante el último año estas llegaron a duplicarse e incluso triplicarse, en respuesta al aumento de la demanda vinculada a la actividad pecuaria.
La producción de la cooperativa incluye alimentos para bovinos, equinos, porcinos y aves, elaborados en su propia fábrica. La comercialización se complementa con una red de distribuidores y la atención directa a clientes minoristas.

El entrevistado relacionó el incremento de la demanda con los cambios en la producción de carne. Explicó que, ante el aumento del precio de la carne bovina, algunos productores comenzaron a apostar más por la cría de cerdos y aves, lo que también incrementó sus necesidades de alimentación.
Otra de las particularidades de la Cooperativa La Paz es su producción y comercialización de arroz japonés de la variedad Kogo, desarrollada en Paraguay a partir de una variedad originaria de Japón y adaptada a las condiciones climáticas locales.
Kono explicó que se caracteriza por tener granos más gruesos y una textura más pastosa que la de otras variedades tradicionales. Según indicó, aproximadamente el 90 % del arroz japonés consumido en La Paz corresponde a esta variedad.
El producto se comercializa bajo la marca de la cooperativa y sus envases incluyen la matrícula del socio productor, lo que permite identificar su procedencia.
Asimismo, destacó que la entidad cuenta con capacidad para abastecer durante todo el año a los consumidores de arroz japonés en el mercado paraguayo.
Producción agrícola y valor agregado
Por su parte, Masato Okabe, gerente del Centro Comercial y de ECOP de la cooperativa, explicó que las decisiones de compra responden principalmente a las necesidades de los clientes y socios. Para ello, los equipos de ventas mantienen contacto permanente con los consumidores y trasladan esa información al área encargada de seleccionar los productos.

Okabe también destacó el crecimiento de las ventas a clientes que no son socios de la entidad. Mientras que anteriormente ambos segmentos representaban aproximadamente la mitad de las operaciones, actualmente la distribución es de un 30 % de ventas a socios y un 70 % a terceros.
La actividad comercial se complementa con el acompañamiento a los productores y la industrialización de materias primas. En el caso del trigo, los granos entregados por los socios son destinados directamente al molino de la cooperativa, donde se transforman en harina bajo la marca La Paz.
Okabe agregó que algunos productores están optando por adelantar la siembra de soja, mientras que otros incorporan maíz a sus esquemas de rotación, atendiendo tanto a la demanda del mercado como a las necesidades de la propia cooperativa, que utiliza este grano como materia prima para la elaboración de balanceados.
En este proceso, los productores cuentan con el respaldo del departamento de asistencia técnica, integrado por tres ingenieros agrónomos que acompañan las decisiones relacionadas con el manejo de los cultivos, la aplicación de insumos y el desarrollo de las actividades agrícolas.
Una vez cosechada la producción, los socios pueden entregarla en los silos de la cooperativa y decidir el momento de comercialización, de acuerdo con las condiciones del mercado y la evolución de los precios internacionales.
Una historia construida sobre la cooperación
El desarrollo productivo y comercial de La Paz también está ligado a la historia de la comunidad japonesa y al trabajo de quienes participaron en la organización del distrito.

Isao Taoka, asesor de la Gobernación de Itapúa y primer intendente de La Paz, recordó sus años de participación en el desarrollo de la comunidad y las dificultades que enfrentaron durante sus primeros tiempos, especialmente en materia de infraestructura vial y equipamiento municipal.
“Cuando comenzamos, los caminos estaban en muy malas condiciones. Con mucho trabajo y gestiones conseguimos maquinarias y fuimos avanzando en el mejoramiento de la infraestructura”, recordó.
Taoka manifestó su intención de continuar acompañando a las nuevas autoridades municipales desde su experiencia, además de promover la articulación entre los municipios de la región para impulsar proyectos de desarrollo.
También expresó su agradecimiento a Paraguay por las oportunidades brindadas a las comunidades inmigrantes japonesas y remarcó la importancia de mantener los vínculos de cooperación entre ambos países.
“Estoy muy agradecido con este país. Los inmigrantes encontramos en Paraguay un lugar donde vivir tranquilos y trabajar. Por eso, también tenemos que valorar ese apoyo y seguir contribuyendo al crecimiento de nuestra comunidad y del país”, expresó.
La trayectoria de La Paz refleja así una historia de cooperación, trabajo y desarrollo productivo que continúa proyectándose hacia nuevos desafíos. La ampliación de sus actividades comerciales e industriales y la alianza con la Cooperativa Pirapó para impulsar Econisa muestran cómo la articulación entre entidades puede abrir nuevas oportunidades para la producción y la economía regional.


