Alejandro Pablo Di Tore Van Humbeeck, hijo del Dr. Enzo Vi Tore, recordó con emoción y gratitud el legado de su padre, quien marcó un hito en la historia del cooperativismo en Paraguay. A lo largo de su vida, no solo contribuyó al desarrollo de la medicina, sino que también desempeñó un papel crucial en la creación y expansión de cooperativas que transformaron el panorama económico y social del país.
Durante su participación en el programa Poder Agropecuario 360, emitido por Unión R800 AM y Unión TV de lunes a viernes, de 05:00 a 06:00, bajo la conducción de Edith Orzusa y en el segmento Poder Cooperativo con Gabriel Giménez, dijo que su padre fue un hombre que comenzó su carrera en la medicina, especializándose en cirugía general y cardiovascular en los Estados Unidos. Sin embargo, al regresar a Paraguay, encontró su verdadera vocación en el servicio al país a través del cooperativismo. “Fue un pionero que fundó numerosas cooperativas en sectores clave como la producción, el consumo, y el crédito», expresó Alejandro, destacando el impacto de su padre en la formación de cooperativas que aún hoy operan en el país.
El Dr. Enzo fue uno de los fundadores del Cefocale, un centro de formación y capacitación que instruyó a cientos de personas en el modelo cooperativo. A través de este instituto, capacitó a técnicos en cooperativismo, muchos de los cuales continúan trabajando en diversas cooperativas. «Fue un hombre con una visión clara: capacitar a la gente para que pudiera ayudar a los pequeños productores, brindándoles las herramientas necesarias para mejorar su situación económica mediante el trabajo en conjunto», añadió Alejandro.
Uno de los logros más significativos de su padre fue la organización de pequeños productores en diversas regiones del país, especialmente en los departamentos de Central y Cordillera. «Mi padre reunía a pequeños productores, les enseñaba a organizarse y a producir en conjunto. Lograron exportar productos como piña y banana a Uruguay y Argentina. Él creía en el poder de la unión», recordó Alejandro, haciendo hincapié en cómo las cooperativas ayudaron a estos productores a acceder a mercados internacionales.
El Dr. Enzo también fue parte de la fundación de la Cooperativa Medalla Milagrosa, Cooperativa de Areguá y otras más. Dejó un legado importante en la formación de cooperativas de salud, como Coomecipar y COSAN y en la creación de cooperativas de supermercado. «Él era un verdadero visionario. Fundó cooperativas no solo para el campo, sino también para profesionales como médicos. Además, su trabajo en el sector de supermercados cooperativos ayudó a que muchas personas pudieran acceder a productos básicos a precios justos», explicó Alejandro.
La figura del Dr. Enzo trasciende por su altruismo y dedicación al prójimo. Alejandro recordó que su padre no solo fue un profesional comprometido, sino también una persona con un gran corazón. «Mi papá siempre decía que no cobraba solo por ayudar. Si un paciente no tenía dinero para pagar, él seguía adelante con su intervención. Si recibía como pago un zapallo o un maíz, se sentía más que satisfecho», compartió, mostrando el profundo respeto y admiración que sentía por su padre.
Hoy, en el marco del Año Internacional del Cooperativismo, es más necesario que nunca recordar el legado de personas como el Dr. Enzo, quien dedicó su vida a la creación de un Paraguay más solidario y justo a través de las cooperativas. «Lo recordamos como un ser altruista, solidario, que siempre dio lo mejor de sí para mejorar la vida de los demás», concluyó Alejandro, invitando a la sociedad paraguaya a seguir el ejemplo de su padre y fortalecer el cooperativismo como motor de desarrollo.

Un legado para el futuro
El Dr. Enzo, quien falleció en 2018, dejó un legado que sigue vigente en el cooperativismo paraguayo. En el libro “Historia, doctrina y principios cooperativos en los editoriales del Dr. Enzo Di Tore Chartrán”, se refleja su visión de un país más unido y desarrollado mediante el trabajo conjunto y solidario, inspirando a nuevas generaciones de cooperativistas. Hoy, a través de la labor de instituciones, los principios que él defendió siguen siendo enseñados y aplicados en diferentes rincones de Paraguay. Sin duda, su obra es un testimonio de que la cooperación es una de las claves para el progreso sostenible de la nación.





