El ingeniero Jorge Guerrero, representante de TECNO EMPAR S.A. y responsable de la biotecnología regenerativa EM•1® en los departamentos de Caaguazú y Alto Paraná, visitó la Expo Paraguay 2025 y compartió con Poder Agropecuario los avances de esta innovadora tecnología que ya se expande por todo el país.
“Nuestra misión es ayudar al productor a devolverle vida al suelo, que muchas veces se encuentra degradado por prácticas centradas únicamente en correcciones químicas o físicas. Para lograr un cambio duradero, es clave incorporar la corrección biológica”, explicó Guerrero.
La tecnología EM•1®, desarrollada a partir de un consorcio de microorganismos beneficiosos de origen japonés —incluyendo bacterias fototróficas, lactobacilos y actinomicetos— permite regenerar el carbono orgánico del suelo, proteger las coberturas vegetales y potenciar el desarrollo radicular. Esto se traduce en una mejor absorción de agua y nutrientes, clave para una producción más eficiente.
“En Paraguay, por el clima tropical, con altas temperaturas y lluvias intensas, se pierde mucho carbono del suelo. Nuestra tecnología contribuye a conservar ese carbono, aumentar la materia orgánica y disminuir la presencia de patógenos que afectan la salud de los cultivos”, detalló el especialista.
EM•1® se aplica con éxito en cultivos hortícolas afectados por nematodos, Rhizoctonia y Sclerotinia, y también en sistemas agrícolas a gran escala como la soja, el maíz, el arroz y la caña de azúcar. El equipo técnico de TECNO EMPAR trabaja activamente en regiones como San Pedro, Itapúa, el Chaco y la región central, capacitando a productores y acompañando procesos de transición hacia modelos más sostenibles.
Pero su impacto va más allá de la agricultura. En el sector pecuario, especialmente en zonas como Campo 9, la biotecnología ya muestra resultados positivos en la fermentación de ensilajes, mejora de la palatabilidad, control de parásitos y recuperación de pasturas degradadas.
Desde una mirada regenerativa, Guerrero hizo un llamado a la acción:
“Invitamos a los productores a innovar en sus sistemas de producción, apostando por una agricultura más eficiente, rentable y sostenible, con menos costos y mayor resiliencia frente al cambio climático”.





