La Asociación Rural del Paraguay (ARP) reafirmó que no acompañará ningún intento de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, mientras no existan beneficios claros y comprobables para el país.
El gremio advirtió que un brote de la enfermedad podría tener un impacto devastador en la economía, afectando mercados, empleos y familias paraguayas, tal como ocurrió en 2011, cuando un solo brote generó pérdidas superiores a 1.000 millones de dólares.
Según la ARP, la continuidad de la vacunación ha sido clave para mantener el prestigio sanitario del país y la seguridad alimentaria, con un reconocimiento mundial por la calidad y trazabilidad de la carne paraguaya.
El comunicado subraya que vacunar no es una opción, sino una obligación con el país y con las futuras generaciones, y responsabiliza a quienes, sin fundamento, puedan poner en riesgo la economía nacional.





