La industria paraguaya atraviesa un proceso de cambio profundo, marcado por la innovación, la generación de empleo formal y una apuesta firme por la sostenibilidad.
En distintos rubros, las empresas están invirtiendo en tecnología, infraestructura y procesos limpios, con resultados que ya se reflejan en la economía nacional. Solo el sector formal de reciclaje recupera más de 200.000 toneladas de materiales al año, genera más de 7.000 empleos directos y aporta alrededor de USD 100 millones anuales al fisco.
Para Carlos Mangabeira, presidente de la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy), estos avances marcan un antes y un después: “Estamos demostrando que la sostenibilidad no es un gasto, sino una herramienta de competitividad que abre mercados y fortalece a nuestras empresas”, afirma.
En los últimos cinco años, el sector industrial destinó más de USD 85 millones en inversiones para fortalecer la infraestructura del reciclaje en Paraguay. Entre los hitos más relevantes figura la puesta en marcha de Circular PET, una planta de resina reciclada impulsada por Paresa-Coca Cola, Coresa e INPET, con una inversión de USD 25 millones. Otro paso decisivo fue la ampliación de la Fábrica Paraguaya de Vidrios del Grupo Cervepar, que incorporó tecnología eléctrica renovable mediante un desembolso de USD 43 millones.
Estas apuestas estratégicas marcan un punto de inflexión: colocan a Paraguay en el mapa regional y confirman que la economía circular no solo es viable, sino también rentable y esencial para el desarrollo del país. “Son, además, la mejor señal de un sector que avanza con visión y determinación hacia el futuro”, refiere el directivo.
El impacto social también es visible: más de 25.000 recicladores de base forman parte de esta cadena, que articula con 2.500 centros de acopio y beneficia indirectamente a unas 130.000 personas.
En este contexto de transformación, el Día de la Industria Nacional, que se conmemora cada 8 de septiembre, trasciende lo simbólico y cobra un sentido renovado. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un espacio para valorar el esfuerzo de miles de paraguayos que, con visión y compromiso, sostienen uno de los pilares del desarrollo del país: su industria.
Hoy el sector industrial no se limita a producir; apuesta por prácticas responsables, la apertura de nuevos mercados y una participación activa en iniciativas que posicionan a Paraguay como un referente regional en sostenibilidad.
Desde la Cispy destacan que estos avances confirman la capacidad del país para liderar el cambio hacia un modelo económico más sostenible, competitivo y generador de oportunidades. “La visión es clara: consolidar una industria que no solo mueva la economía, sino que también impulse la innovación, el empleo verde y la construcción de un futuro con responsabilidad social y ambiental”, concluye Mangabeira.





