El productor Deonisio Dombrowski, del distrito de Doctor Raúl Peña, recordó los sacrificios y avances que marcaron la historia de su familia desde su llegada a Paraguay, cuando la zona aún estaba rodeada de monte y el trabajo rural se realizaba completamente de manera manual.
Contó que emigró desde Brasil junto con su hermano, motivado por las oportunidades que ofrecían las tierras paraguayas. Tiempo después, sus padres también se instalaron en la colonia, donde comenzaron a construir su futuro trabajando desde cero.
Dombrowski relató que en aquellos años las labores agrícolas se hacían con machete, carretas y bueyes, en una época en la que todavía no había caminos adecuados, energía eléctrica ni demasiados vehículos en la zona. Con el paso del tiempo, la familia logró crecer e incorporar maquinaria para mejorar la producción.
Señaló que desde sus inicios se dedicaron al cultivo de soja, trigo y maíz, aprovechando la fertilidad natural de los suelos. Explicó que anteriormente las tierras prácticamente no requerían fertilización, mientras que hoy es necesario aplicar correctivos para sostener los rendimientos.
Sobre la última campaña agrícola, indicó que alcanzó un promedio de 4.300 kilos de soja por hectárea, aunque mencionó que algunos productores de la región lograron rendimientos de entre 4.000 y 6.000 kilos por hectárea.
Actualmente, además de trabajar en agricultura, también se dedica a la producción lechera. Comentó que cuentan con unas 30 vacas en ordeñe y realizan entregas diarias a la Coop. Raúl Peña Ltda., que posteriormente canaliza la producción hacia la industria láctea. «La lechería exige dedicación permanente, incluso durante feriados o jornadas de lluvia, con tareas que comienzan desde temprano cada mañana», agregó.
Finalmente, valoró el acompañamiento entre productores y la importancia del cooperativismo para el desarrollo de las familias de la colonia. «Juntos somos más», expresó al recordar cómo la ayuda mutua permitió a muchos inmigrantes salir adelante y crecer en comunidad.




