La carne argentina atraviesa un escenario singular en el comercio internacional: si bien se registra una disminución en los volúmenes exportados, los ingresos del sector se sostienen e incluso alcanzan niveles récord gracias al fuerte incremento de los precios en los mercados globales.
De acuerdo con un informe publicado por Clarín Rural, la recuperación de las cotizaciones internacionales permitió compensar la menor salida de producto físico. En este contexto, el valor promedio por tonelada exportada se ubicó cerca de los 7.000 dólares, el registro más alto de los últimos cuatro años.
Este comportamiento refleja un cambio en la dinámica del negocio cárnico argentino, donde la menor cantidad exportada es compensada por una mayor valorización de los cortes en el exterior, impulsando la rentabilidad del sector.
Según el análisis, esta tendencia responde a una demanda internacional sostenida y a la reconfiguración de los mercados, que continúan posicionando a la carne argentina como un producto de alta calidad.
Así, el sector exportador argentino consolida su presencia en el comercio mundial, con precios que marcan récords aun en un escenario de menor volumen embarcado.




