Yael Lizárraga de Vuilleminroy destacó la importancia de los pastizales para la producción ganadera, la regulación del agua y la conservación de la biodiversidad, durante una conferencia realizada en el marco del Sommet de l’Élevage 2026, en Francia.
La importancia de los pastizales altoandinos para la producción ganadera, la conservación de la biodiversidad y el sustento de las comunidades rurales fue el eje de la presentación de la ingeniera Yael Lizárraga de Vuilleminroy, delegada del Sommet de l’Élevage para los países de América Latina, quien expuso sobre los pastos, pastizales y sistemas de pastoreo en Perú.
La conferencia se realizó el miércoles 7 de octubre de 2026, en la sala de reuniones del Club International, como parte del programa de intervenciones del Sommet de l’Élevage 2026. La actividad fue organizada por Cabinet Internacional VLPM e incluyó exposiciones sobre las experiencias pastoriles de Paraguay, Perú y Colombia.
Durante su presentación, Lizárraga abordó la importancia del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, declarado por las Naciones Unidas, que busca visibilizar el valor de estos ecosistemas y de las comunidades que dependen de ellos, además de promover su manejo sostenible.
El valor de los pastizales para Perú
En Perú, los pastizales tienen especial relevancia en las zonas altoandinas, donde sostienen la ganadería familiar y comunitaria. Según los datos presentados por la especialista, estos ecosistemas abarcan entre 15 y 18 millones de hectáreas y representan aproximadamente el 45 % de la superficie agropecuaria nacional.
Lizárraga destacó que, además de proporcionar alimento para el ganado, los pastizales contribuyen a la regulación del agua, la conservación del suelo y la protección de la biodiversidad. Su aprovechamiento también está vinculado con la economía, la cultura y los conocimientos tradicionales de las comunidades andinas.
Los sistemas pastoriles peruanos involucran principalmente a comunidades y pequeños productores que crían alpacas, llamas, ovinos y vacunos. En particular, las alpacas y las llamas están adaptadas a las condiciones de altura y contribuyen a la producción de fibra y carne, la generación de ingresos familiares y el aprovechamiento de los pastizales naturales.
La especialista también destacó la importancia de complementar los pastos naturales con forrajes cultivados, como avena forrajera, alfalfa, raigrás y trébol. Asimismo, explicó que la conservación del alimento mediante la elaboración de heno y ensilaje permite disponer de reservas durante los períodos de escasez.
Desafíos y restauración de ecosistemas
Entre los principales desafíos para los sistemas pastoriles peruanos, la presentación identificó el cambio climático, la escasez de agua, la degradación de los pastizales, la presión ganadera y la variabilidad de las lluvias. Estos factores pueden afectar la disponibilidad y la calidad del forraje.
Frente a esta situación, durante 2026 se desarrollaron acciones de investigación, capacitación, innovación tecnológica, restauración de ecosistemas y fortalecimiento de los sistemas pastoriles. En septiembre, Perú fue escenario de actividades vinculadas al Año Internacional, entre ellas el Seminario Nacional sobre Innovación y Sostenibilidad de Pastos y Pastizales Altoandinos, realizado en Puno, y un seminario sobre sistemas pastoriles del país.
Como ejemplo de las iniciativas de conservación, Lizárraga presentó un proyecto de restauración de ecosistemas altoandinos del Ministerio del Ambiente de Perú, que contempla 44.877 hectáreas distribuidas en tres paisajes prioritarios: Pasco–Junín, Áncash y Nor Yauyos-Cochas.
La exposición puso de relieve la importancia de compatibilizar la producción ganadera con la conservación de los recursos naturales. La protección de los pastizales resulta fundamental para preservar el agua, la biodiversidad y las fuentes de alimento, así como para sostener los medios de vida de las comunidades andinas.

Experiencias pastoriles de América Latina
La presentación formó parte de una agenda que también incluyó la intervención de Edith Orzusa, directora de Poder Agropecuario, sobre la historia del pastoralismo en Paraguay.
Posteriormente, representantes de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN) abordaron la situación del sector ganadero colombiano, la certificación Grass Fed y las cualidades nutricionales de la carne. El programa también contempló una exposición sobre carne con origen y sostenibilidad, así como el potencial silvopastoril de Colombia para Europa.

Las intervenciones reunieron experiencias de tres países latinoamericanos en torno al pastoralismo, la producción ganadera y la sostenibilidad, en el contexto del Sommet de l’Élevage 2026.




