La Lic. Hilda Sena, jefa del departamento Social de COOPEDUC, destacó el enfoque integral que impulsa la cooperativa para fortalecer a sus socios, combinando producción, educación, cultura y acompañamiento permanente.
“Trabajamos para que nuestros productores no dependan de un solo rubro. Apostamos a la reconversión productiva, de modo que cada uno pueda contar con más de un producto rentable a lo largo del año”, explicó Sena. En ese sentido, detalló que los programas abarcan cultivos como frutas, maní y mandioca, además del fortalecimiento de la producción láctea en zonas como Paso Yobái, en alianza con la firma La Fortuna.
Uno de los avances más significativos se da en el sector lechero. “En 2023 contábamos con un solo centro de acopio; hoy ya disponemos de cuatro tanques habilitados, cada uno con capacidad de hasta 2.000 litros, y estamos gestionando un quinto”, señaló. A esto se suma la implementación de modelos de producción sostenible como “leche a pasto” y “vacas felices”, que priorizan el bienestar animal como base para mejorar la calidad y el rendimiento.
Sena resaltó además el rol clave del acompañamiento técnico: “Nuestra labor no es solo asistir, sino formar. Queremos que el productor sea autónomo, que pueda gestionar su finca con seguridad y sin depender permanentemente del técnico”. En esta línea, COOPEDUC promueve la creación de fincas modelo que sirvan de referencia para otros productores.
El reconocimiento recibido por buenas prácticas, otorgado por el Pacto Global, fue otro de los hitos mencionados. “Lo asumimos con mucha satisfacción, pero también con responsabilidad. Entendemos que no es un punto de llegada, sino el inicio de un proceso de mejora continua”, afirmó.
Más allá de lo productivo, la cooperativa desarrolla una intensa agenda social y cultural. Cuenta con una academia donde se fomenta el cooperativismo desde temprana edad, una biblioteca orientada a incentivar la lectura comprensiva y actividades como rondas de lectura. “Un niño que aprende a leer y comprender lo que lee desarrolla pensamiento crítico y puede construir sus propias ideas”, subrayó.
Asimismo, el Club de la Edad Dorada reúne a unas 60 personas mayores en espacios de recreación, contención y actividades físicas, mientras que en el ámbito deportivo se impulsan escuelas de talento en distintas comunidades.
“La cooperativa no solo atiende necesidades financieras, sino a la persona en su totalidad: lo cultural, lo deportivo, lo social. Buscamos mejorar la calidad de vida de nuestros socios en todos los aspectos”, sostuvo Sena.
En cuanto al acceso a la membresía, destacó que la cooperativa promueve la inclusión, especialmente de los jóvenes. “Quienes cumplen 18 años pueden asociarse sin costos administrativos en su mes de cumpleaños y reciben un monto inicial en su cuenta de ahorro, para empezar a construir su base financiera”, explicó.
Finalmente, Sena reafirmó la esencia del modelo cooperativo: “Nuestro negocio es el dinero, pero nuestro propósito es el bienestar del socio. Trabajamos bajo el principio de que el dinero es del socio y para el socio, promoviendo siempre el esfuerzo propio y la ayuda mutua”.
“Creemos que el cooperativismo es una filosofía vigente, capaz de transformar realidades. Invitamos a todos a sumarse, a participar y a construir juntos oportunidades de desarrollo”, concluyó.




