En el marco del Día de Campo Arroz 2026 se volvió a poner en relieve la importancia estratégica del arroz para la economía paraguaya. Con más de 100.000 hectáreas cultivadas, el cereal se consolida como uno de los principales rubros productivos del país, con fuerte impacto en la generación de empleo, divisas y desarrollo regional.
Manejo eficiente del agua: la clave en tierras bajas
El Ing. Alejandro Vera, gerente de Solución Agrícola S.A., destacó que el manejo del agua es el eje central de la producción arrocera. Según explicó, garantizar la disponibilidad del recurso en el momento y la cantidad adecuada es determinante para lograr un desarrollo óptimo del cultivo.
La empresa trabaja en el manejo de aguas superficiales, desarrollando sistemas de drenaje y proyectos integrales para campos bajos con una visión de sostenibilidad a largo plazo. Paraguay cuenta aún con extensas áreas de tierras bajas fértiles que pueden ser aprovechadas, pero el principal desafío es precisamente el control del agua. En este contexto, el diseño profesional de sistemas de drenaje y riego permite transformar esas áreas en superficies productivas y sustentables en el tiempo.

El equilibrio entre producción y cuidado ambiental es fundamental. El manejo eficiente del agua no solo apunta a aumentar el rendimiento, sino también a preservar la fertilidad del suelo, optimizar costos y asegurar rentabilidad. En tierras bajas, los extremos climáticos plantean escenarios complejos: en épocas de sequía falta agua y, en períodos de excesos, se requieren sistemas adecuados de evacuación. Si bien el arroz demanda agua, la rotación con soja, maíz y otros cultivos exige un control más preciso del recurso.
Desde el punto de vista agronómico, la rotación es indispensable para evitar problemas como la infestación de arroz rojo y las consecuencias del monocultivo. Esto impulsa la necesidad de realizar camellones, mejorar el drenaje y suavizar los suelos para optimizar el escurrimiento. El aprovechamiento de fuentes como el río Paraguay y el río Tebicuary, junto con la construcción de reservorios, permite planificar inversiones a mediano y largo plazo con mayor seguridad.
Actualmente, Solución Agrícola integra el manejo hídrico con el análisis de suelo, la corrección de fertilidad y la nutrición vegetal. A partir de estudios laboratoriales se formulan recomendaciones precisas, ajustadas a las necesidades reales de cada lote, logrando mayor eficiencia en el uso de fertilizantes y mejores resultados productivos.
Tecnología y maquinaria: respaldo al productor
La tecnología ocupa un rol central en el crecimiento del sector. Narciso Robledo Delgado, supervisor de Tapé Ruvicha, sucursal Alberdi, remarcó que la incorporación de maquinaria de alta tecnología permite mejorar la eficiencia y elevar la productividad en el campo.
Para toda la zona productiva de Ñeembucú, la empresa cuenta con servicios de posventa y entrega de repuestos en finca, para que el productor no tenga contratiempos al momento de trabajar. Asimismo, destacó que la empresa dispone de asesores especializados que brindan acompañamiento y asesoramiento técnico personalizado a cada cliente.

De igual forma, la empresa cuenta con una amplia gama de vehículos y camionetas para la movilidad del productor. Las pickups de la marca Ford son ideales para los clientes que buscan seguridad y comodidad al momento de trabajar en el campo.
Finalmente, concluyó invitando a los productores a realizar sus consultas para poder asesorarlos: “Contamos con un excelente equipo técnico para que el cliente tenga la confianza y el respaldo de una empresa con más de 50 años de trayectoria en el país”, finalizó.
Producción y exportación: Paraguay gana mercados
La producción de arroz en Paraguay ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por la adopción de tecnología y prácticas agrícolas más eficientes. El vicepresidente de Feparroz, Sr. Reinerio Franco, subrayó que el objetivo es seguir mejorando la productividad y la calidad para fortalecer la competitividad internacional.
Actualmente, la cosecha registra un avance del 35% del área sembrada, levemente por debajo del ritmo del año anterior debido a siembras más tardías. No obstante, los resultados son alentadores. Se registran productores con rendimientos de entre 6.000 y 9.000 kilos por hectárea, y el promedio nacional preliminar se ubicaría en torno a 6,5 toneladas por hectárea.

En materia de comercio exterior, el arroz paraguayo llegó el último año a más de 45 países, con 35 destinos activos. Centroamérica se posicionó como uno de los principales mercados, mientras que Perú —reconocido por su exigencia en calidad de grano— y países de Medio Oriente continúan mostrando buena aceptación del producto nacional.
Tractores y más, de la mano de Rieder y Compañía
Por su parte, Pablo Ibarra, de Rieder y Compañía, destacó la oferta de tractores y excavadoras orientados al sector arrocero, acompañados de un sólido servicio posventa. El acompañamiento técnico, la disponibilidad de repuestos y la asistencia permanente son aspectos fundamentales, considerando que las máquinas no pueden detenerse en plena campaña.
Entre los equipos destacados se encuentra el tractor Valtra T250 con caja CVT (continuamente variable), tecnología que optimiza el consumo de combustible gracias a la eficiente relación entre motor y caja.

“Teniendo en cuenta lo que es el tractor Valtra, es un equipo global con R2 que ayuda y facilita el trabajo del día a día”, señaló Ibarra.
De procedencia brasileña, estas maquinarias cuentan con respaldo a través de varias sucursales en el país y casa matriz en Asunción, garantizando atención constante a los productores. El servicio posventa acompaña de manera firme y permanente, con soporte activo todos los días, ya que las máquinas no pueden detenerse y el productor necesita respuestas inmediatas para continuar trabajando.
La excavadora, por su parte, cumple un papel determinante en la preparación del suelo y en la construcción y limpieza de canalizaciones, un factor esencial para el manejo eficiente del agua en el sistema arrocero.
Ibarra remarcó que el acompañamiento no termina con la venta. “Si estamos acompañando la negociación, no termina cuando la máquina baja; ahí comienza todo. El acompañamiento y el seguimiento no se deben soltar”, afirmó. Asimismo, subrayó la cercanía de la empresa con los agricultores y el compromiso permanente de respaldar al productor en cada etapa del proceso productivo.
Desafíos y perspectivas
El sector enfrenta desafíos vinculados a la sequía, la infraestructura, la logística y el acceso a puertos de ultramar, factores que inciden en la competitividad frente a países vecinos. Sin embargo, Paraguay cuenta con condiciones naturales favorables y una estructura productiva en constante evolución.
La inversión en investigación y desarrollo será clave para sostener el crecimiento, al igual que el cumplimiento de estándares de calidad, trazabilidad y cuidado ambiental exigidos por los mercados internacionales, especialmente los europeos.
En cuanto al escenario de precios, se prevé una recuperación respecto a períodos anteriores, aunque sin alcanzar valores récord. En este contexto, los años de menor cotización obligan al productor a ser más eficiente, lo que posteriormente fortalece la rentabilidad cuando el mercado mejora.
Con tecnología, manejo profesional del agua, innovación agronómica y apertura de mercados, el arroz paraguayo continúa consolidándose como un sector estratégico en crecimiento, generador de riqueza y desarrollo sostenible para el país.





