GAEC Benoit: genética Limousin, eficiencia reproductiva y autonomía alimentaria en el corazón de Francia

En Palluau-sur-Indre, la finca familiar GAEC Benoit combina la cría de ganado Limousin con la producción agrícola. Su modelo se apoya en la selección genética, la funcionalidad de los animales, la planificación reproductiva y el aprovechamiento de los recursos propios. Rikke Benoit compartió la experiencia del establecimiento durante una cobertura especial de Poder Agropecuario.

En el departamento de Indre, en el centro de Francia, la finca familiar GAEC Benoit desarrolla un sistema productivo que integra la ganadería y la agricultura. Fundada en 1976 por el suegro de Rikke Benoit, actualmente es administrada por su esposo, Vincent, con quien comparte la propiedad y el trabajo en la explotación.

El establecimiento cuenta con 300 hectáreas, distribuidas en aproximadamente 100 hectáreas de cultivos y 200 de pasturas. Durante la entrevista, Benoit mencionó un plantel de 230 vacas Limousin inscriptas en el Herd Book francés y también hizo referencia a un total de 660 animales en la explotación.

La producción agrícola está estrechamente vinculada con la actividad ganadera. Entre los cultivos mencionó cebada, girasol, maíz y trigo, destinados principalmente a la alimentación de los animales. La cebada y el maíz son los principales componentes de la dieta, mientras que la paja se aprovecha para preparar las camas del ganado durante el invierno.

Genética orientada a la funcionalidad

La selección genética constituye uno de los pilares del establecimiento. El objetivo es producir vacas rentables, capaces de dar un ternero por año y desenvolverse con eficiencia dentro del sistema productivo.

«Buscamos una vaca muy funcional, que se desarrolle sola», explicó Benoit. Para alcanzar ese propósito, priorizan el equilibrio entre musculatura y estructura ósea, buenos aplomos y una ubre bien conformada, que facilite la alimentación del ternero.

La elección de la raza Limousin responde a sus cualidades productivas. «Es una raza que ofrece el mejor compromiso entre las cualidades carniceras y las cualidades maternas», destacó. También valoró su capacidad de adaptación y su presencia en más de 80 países.

En cuanto a la morfología, buscan animales largos, con buena musculatura, profundidad de pecho, cadera ancha y un lomo bien desarrollado. La conformación es especialmente importante para obtener ejemplares con un buen desarrollo de las regiones que concentran los cortes de mayor valor comercial.

Pariciones de otoño y planificación reproductiva

La organización del calendario reproductivo es otro aspecto central del manejo. La finca concentra las pariciones desde mediados de agosto hasta octubre. Al momento de la entrevista, ya contabilizaban 170 terneros nacidos desde el 15 de agosto.

Benoit explicó que esta planificación responde tanto a razones comerciales como a las condiciones climáticas de la región. Durante el otoño, los productores buscan toros para incorporar a sus rodeos en invierno. Además, en la zona los veranos suelen ser muy secos y la disponibilidad de pasturas representa un desafío para la alimentación del ganado.

Una vez finalizada la temporada de partos, preparan el siguiente ciclo reproductivo. La inseminación artificial comienza alrededor del 8 al 10 de noviembre y se realiza mediante apareamientos dirigidos.

«Estudiamos cada vaca, identificamos sus cualidades y sus defectos e intentamos encontrar el toro que realmente se adapte a ella», señaló. Así, la elección del reproductor se realiza de manera individual, buscando la combinación genética más conveniente para cada ejemplar.

Entre los criterios de selección, la facilidad de parto ocupa un lugar prioritario. La productora explicó que buscan evitar terneros con un peso excesivo al nacimiento, ya que un parto complicado puede afectar la recuperación de la madre y su posterior desempeño reproductivo.

El objetivo es que el ternero nazca sin dificultades, se levante rápidamente y comience a alimentarse por sí mismo, mientras recibe la leche materna. Una buena recuperación de la vaca permite que vuelva a entrar en celo y pueda ser inseminada nuevamente en el momento previsto.

Tecnología para el control del rodeo

La incorporación de herramientas tecnológicas también forma parte del manejo cotidiano. La explotación dispone de cámaras instaladas en las instalaciones donde permanecen los animales, lo que permite observarlos a distancia sin generarles molestias.

Además, utilizan dispositivos detectores de partos que se colocan en los animales y envían alertas al teléfono cuando identifican señales asociadas al inicio del nacimiento. Esta herramienta facilita el seguimiento y permite estar atentos a los partos en curso.

El registro de la actividad reproductiva también es riguroso. Anotan las fechas de inseminación, los toros utilizados y los resultados, con el propósito de mantener la trazabilidad de cada animal.

Al trabajar con ejemplares inscriptos en el Herd Book Limousin, deben acreditar su filiación. Para ello, realizan pruebas de ADN a partir de muestras de pelo, mediante las cuales verifican la identidad del padre y de la madre declarados.

Autonomía alimentaria y prevención sanitaria

La producción de alimentos dentro del propio establecimiento constituye una estrategia importante para la rentabilidad. «La autonomía alimentaria es muy importante», remarcó Benoit al explicar que buscan abastecer al ganado con forrajes y cereales producidos en la misma finca.

En materia sanitaria, el enfoque está puesto principalmente en la prevención. La productora señaló que trabajan para fortalecer la inmunidad de los animales mediante vacunaciones, entre ellas contra enfermedades respiratorias y la lengua azul. También aclaró que la dermatosis nodular contagiosa no llegó a su establecimiento.

La alimentación es otro componente fundamental de este enfoque. «Nos damos cuenta de que cuando las vacas reciben una buena alimentación, eso se traduce en animales saludables», expresó.

En cuanto a la infraestructura, la finca fue ampliándose progresivamente mediante la construcción de nuevos galpones. El más reciente data de 2022 e incorpora paneles fotovoltaicos. Las estructuras son principalmente de madera, una característica de las instalaciones del establecimiento.

Dos perfiles de clientes y una apuesta por la calidad

La comercialización contempla dos perfiles de clientes. Por un lado, están los productores orientados a la carne, que buscan animales para la producción y el engorde. Por otro, los criadores y seleccionadores inscriptos en el Herd Book, interesados especialmente en la morfología y el potencial genético de los reproductores.

La finca también participa en concursos ganaderos, principalmente en encuentros locales de su región. Además, Benoit tiene previsto desempeñarse como jurado en el concurso nacional de la raza Limousin.

Con casi diez años de trabajo en la explotación, Rikke Benoit resume la filosofía productiva en una combinación de genética, funcionalidad, manejo reproductivo y alimentación. Una estrategia en la que agricultura y ganadería se complementan para sostener un sistema orientado a obtener animales con buenas cualidades maternas y carniceras, sin perder de vista la eficiencia del establecimiento.

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