En un entorno natural privilegiado y con una convocatoria que superó el centenar de participantes, Ganadera La Blanca S.A. llevó adelante su salida de campo de Genética 4×4 el pasado jueves 9 de abril de 2026, en San Pedro del Ycuamandyyú. La jornada combinó tecnología, conocimiento y tradición, consolidándose como un espacio clave para el intercambio y la proyección del negocio ganadero en Paraguay.
El presidente de la firma, Mathías Schuppan, destacó el valor del país como destino productivo y la continuidad de un legado familiar que apuesta por el desarrollo. “Estamos muy felices de estar en Paraguay. Encontramos tranquilidad, condiciones favorables y un entorno que nos permite crecer. Mi bisabuelo llegó con la visión de trabajar la yerba mate, y con el tiempo vimos que la carne podía seguir ese mismo camino de éxito”, expresó.

Schuppan subrayó además el compromiso de la empresa con la mejora continua: “Como tercera generación, queremos seguir avanzando, siempre buscando mejores resultados. Hoy contamos con una genética de alto nivel y seguimos perfeccionándola, lo que ya está despertando interés tanto a nivel local como internacional”. En esa línea, valoró el trabajo conjunto con el equipo técnico: “Con la familia Baumgarten llevamos casi 40 años de trabajo, y eso nos da una base sólida para proyectar el futuro”.

Por su parte, el doctor Silfrido Baumgarten, apoderado de la firma, explicó que el eje del encuentro fue mostrar el proceso integral de selección genética. “Hoy estamos cerrando todo el círculo de la selección: evaluamos fenotipo, utilizamos ultrasonografía de carcasa y sumamos la genotipificación por ADN. Esto nos permite tomar decisiones mucho más precisas”, señaló.
El especialista resaltó el crecimiento sostenido del programa: “La inversión en genética siempre retorna. El año pasado vendimos más de 7.500 dosis de pajuelas y hoy podemos decir que la genética 4×4 está presente en todos los departamentos del país”. Además, remarcó el potencial del modelo productivo: “Incluso en campos con limitaciones, utilizando tecnología accesible, se puede producir carne premium y competir en mercados exigentes”.
La jornada incluyó varias estaciones técnicas, donde se presentaron toros de élite para ferias, avances en reproducción precoz, sistemas silvopastoriles, cultivo de yerba mate bajo monte y diferentes biotipos adaptados a distintas condiciones productivas.

Entre los asistentes, la productora Elsie Butterworth, de Estancia Algarrobo (Caazapá), valoró la experiencia como una oportunidad de aprendizaje. “Valió la pena el viaje. Uno nunca deja de aprender, y aquí vimos prácticas que podemos aplicar directamente en nuestra finca”, afirmó. En particular, destacó el modelo silvopastoril: “Es un sistema que permite combinar forestación y producción ganadera de manera eficiente. Ese es uno de los proyectos que queremos impulsar”.
Butterworth también hizo hincapié en la importancia de diversificar: “La ganadería sigue siendo nuestra base, pero estamos avanzando en reforestación y en créditos de carbono. Son ingresos complementarios que, bien gestionados, pueden potenciar el negocio”. Como mensaje final, enfatizó: “Hay que seguir aprendiendo e innovando. El futuro del campo pasa por la diversificación y la adopción de nuevas herramientas”.

Desde el ámbito sanitario, el doctor Nelson Gaona, del laboratorio Saint-CYR, destacó el rol de la tecnología en la productividad. “Hoy la genética necesita estar acompañada de un buen manejo sanitario. Con productos adecuados, se puede mejorar la conversión alimenticia y lograr más kilos en menos tiempo”, explicó. Además, remarcó la importancia del asesoramiento técnico: “Cada inversión debe traducirse en resultados concretos para el productor”.
El cierre de la jornada tuvo un condimento especial de la mano del maestro parrillero “Negro” Riveros, quien puso en valor la calidad de la carne nacional. “La carne paraguaya es una de las mejores del mundo. Cuando tenés buena materia prima, el resultado siempre acompaña”, aseguró. Durante el evento, se prepararon distintos cortes y técnicas de cocción, reafirmando el vínculo entre producción y gastronomía.

Con una propuesta que integró genética, manejo, sostenibilidad y valor agregado, el día de campo de La Blanca dejó en claro que la ganadería paraguaya continúa evolucionando, apostando a la calidad y a la conquista de nuevos mercados.




