La novena edición de Cooprolanda confirmó el crecimiento sostenido de la principal exposición de la cuenca lechera paraguaya. Con importantes inversiones en infraestructura, mejores espacios para productores y visitantes, y una amplia oferta de tecnología para el sector, la muestra volvió a posicionarse como uno de los principales puntos de encuentro de la producción lechera nacional.
La feria se desarrolló del 1 al 3 de julio en el SAPLE de la Cooperativa La Holanda Ltda., en el km 222 de la Ruta PY02, en Dr. Juan Eulogio Estigarribia, con una fuerte presencia de productores, empresas y autoridades.
El coordinador de Cooprolanda, Denis Klippenstein, destacó que uno de los principales objetivos de la organización fue mejorar la experiencia de quienes participan del evento. «Realizamos importantes inversiones pensando en los productores y en el público. Modificamos completamente el galpón de animales para que el recorrido sea mucho más cómodo y hoy, con una sola pasada, se pueden observar todos los ejemplares. Los productores están muy conformes con estos cambios y el público también puede circular mucho mejor», expresó.
Otra de las mejoras se concentró en el pabellón comercial, que este año reunió a alrededor de 200 expositores, con más de un centenar de espacios especialmente acondicionados para empresas proveedoras de insumos, maquinarias, tecnología y servicios para la producción lechera.
Klippenstein también resaltó las obras de infraestructura realizadas en el predio, especialmente la construcción de caminos de hormigón que permiten una circulación cómoda incluso en días de lluvia. «Hoy los expositores y los visitantes nos agradecen por toda la infraestructura. Desde el estacionamiento prácticamente todo el recorrido es por caminos de hormigón, lo que facilita mucho el acceso y evita que las personas se ensucien. Son inversiones importantes, pero están hechas para los productores», afirmó.
El coordinador recordó que la feria nació en 2015 como una iniciativa impulsada por los propios productores, con apenas unos 30 animales en exposición y alrededor de 30 expositores. «Comenzamos muy pequeños y en nueve ediciones el crecimiento fue enorme. Todo lo que se hizo en infraestructura requirió una inversión muy importante, pero siempre pensando en brindar mejores condiciones a nuestros productores», señaló.
Actualmente, la cooperativa reúne a unos 1.400 productores y concentra alrededor del 60 % del acopio nacional de leche, mientras que en un radio de 30 kilómetros se produce aproximadamente el 90 % de la leche que recibe la cooperativa. Para Klippenstein, el mayor valor de la feria radica en convertirse cada año en un espacio donde los productores pueden intercambiar experiencias, conocer nuevas tecnologías y fortalecer vínculos dentro del sector. «Siempre digo que Cooprolanda es una verdadera fiesta de los productores. Aquí se encuentran, intercambian experiencias, participan de charlas, conocen nuevas tecnologías y disfrutan durante tres días. Muchos vuelven cada jornada porque encuentran un espacio pensado para ellos», sostuvo.
Además de la exposición de alrededor de 150 animales, la feria presentó soluciones tecnológicas, equipos, laboratorios, genética, nutrición animal, tanques de leche e innovaciones orientadas a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los establecimientos lecheros. «Los expositores traen la mejor tecnología disponible para el sector. Muchos productores descubren aquí herramientas y soluciones que todavía no conocen y que pueden facilitar el trabajo diario en sus establecimientos», destacó.
Las intensas lluvias obligaron a realizar algunos ajustes en la programación de los juzgamientos, aunque la organización logró desarrollar las actividades previstas y el Gran Campeonato pudo disputarse finalmente al aire libre. «La lluvia complicó un poco la organización, pero para los productores nunca representa un problema. Ellos trabajan los 365 días del año, ordeñan todos los días y saben convivir con estas condiciones. Al final pudimos realizar el Gran Campeonato al aire libre y fue un verdadero espectáculo. Los productores quedaron felices y nosotros también», concluyó.




