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Juan Carlos Wasmosy: el valor de la visión, el trabajo y la perseverancia

El expresidente de la República y referente de la ganadería nacional repasó su historia de vida, los valores que marcaron su formación, el desarrollo de Itaipu, su llegada a la presidencia, la evolución de la ganadería paraguaya y los desafíos que enfrenta el país de cara al futuro.

A sus 87 años, el ingeniero Juan Carlos Wasmosy conserva la misma convicción que lo acompañó desde joven: pensar en grande. Durante una extensa conversación con Poder Ganadero, el expresidente de la República compartió recuerdos de una infancia marcada por la adversidad, reflexiones sobre el liderazgo, anécdotas inéditas de la construcción de Itaipu y su visión sobre el presente y futuro del Paraguay.

Una infancia marcada por el esfuerzo y los valores

Wasmosy recordó que nunca conoció a su madre, quien falleció durante el embarazo de su hermano menor. Junto a sus hermanos fue criado por dos tías abuelas, a quienes atribuye gran parte de los valores que guiaron su vida.

“La primera escuela es la familia. El colegio aporta cultura, pero la educación se forma en el hogar. Nosotros tuvimos la suerte de ser criados por dos mujeres extraordinarias que nos inculcaron principios, disciplina y respeto”, expresó.

También rememoró las dificultades económicas que atravesó su familia en esos años. En ese contexto, cuando ya no podían pagar las cuotas escolares, el Colegio San José decidió apoyarlos para que continuaran estudiando. “Nos dijeron que podíamos seguir con la condición de mantenernos como los mejores alumnos. Fue un gesto que nunca olvidé”, recordó.

El Paraguay de una gran familia

Al describir el país de su juventud, Wasmosy habló de un Paraguay donde las relaciones humanas ocupaban un lugar central. “Éramos una gran familia. Asunción era pequeña, todos nos conocíamos y existía un enorme respeto hacia los docentes. Los profesores eran figuras admiradas y valoradas por toda la sociedad”, afirmó.

Para él, una de las principales diferencias con la actualidad es precisamente la pérdida de ese respeto hacia la educación y quienes tienen la misión de enseñar.

“Hoy muchas veces no se dimensiona el enorme servicio que presta un profesor. Enseñar requiere vocación y compromiso”, señaló.

Su elección por la ingeniería estuvo vinculada a una pasión temprana por las matemáticas y las obras de infraestructura.

“Me gustaba construir. Siempre me atrajo la posibilidad de transformar realidades mediante obras que mejoraran la vida de las personas”, explicó.

Recordó que durante su etapa universitaria participó en proyectos que contribuyeron al crecimiento de la Facultad de Ingeniería y destacó la estrecha relación que existía entre docentes y estudiantes. “Había una verdadera comunidad académica. Profesores y alumnos trabajábamos juntos para resolver problemas y desarrollar infraestructura que beneficiara a todos”, comentó.

Itaipu: la obra que cambió la historia del país

Uno de los capítulos centrales de la conversación estuvo dedicado a Itaipu, proyecto que marcó su trayectoria profesional y que considera la mayor transformación económica y social de la historia moderna del Paraguay. “Hay un Paraguay antes y después de Itaipu. La represa transformó completamente al país”, sostuvo.

Según explicó, el desafío no era únicamente técnico, sino también humano y diplomático. En ese contexto surgió lo que denominó el “espíritu de Itaipu”.

“Siempre aparecían problemas, pero también siempre encontrábamos soluciones. Existía una voluntad permanente de paraguayos y brasileños para sacar adelante la obra”, recordó.

Wasmosy relató que la magnitud del emprendimiento exigía niveles inéditos de planificación, seguridad y coordinación. Desde la alimentación diaria de miles de trabajadores hasta el manejo de explosivos y maquinaria pesada, cada detalle era cuidadosamente controlado. “Una obra de esa dimensión no admitía improvisaciones. La seguridad era una prioridad absoluta”, afirmó.

También recordó la histórica explosión utilizada para el desvío del río Paraná y las innovaciones implementadas para garantizar la continuidad de las operaciones. “Fue un espectáculo que recorrió el mundo. Ver cómo se concretaba aquello era realmente emocionante”, señaló.

Entre las anécdotas que compartió, destacó el respaldo que recibió durante la construcción de Itaipu para resolver obstáculos administrativos.

Recordó particularmente una gestión relacionada con la liberación de equipos y maquinarias que requerían autorizaciones especiales. “Cuando surgían problemas que podían retrasar la obra, había una comprensión clara de que Itaipu era una prioridad nacional. Ese apoyo fue fundamental para cumplir los plazos previstos”, comentó.

Asimismo, destacó la visión de profesionales como el ingeniero Enzo Debernardi, a quien calificó como uno de los principales impulsores de la política energética paraguaya. “Debernardi formó equipos pensando décadas hacia adelante. Entendió antes que muchos la importancia estratégica de la energía para el desarrollo nacional”, expresó.

A pesar de los avances alcanzados gracias a Itaipu y Yacyretá, Wasmosy manifestó su preocupación por el crecimiento sostenido del consumo eléctrico. “Va a faltar energía eléctrica. Hace años que vengo advirtiendo que el consumo está creciendo más rápido de lo previsto”, afirmó.

Consideró necesario avanzar en nuevas fuentes de generación y aprovechar el potencial de energías renovables, especialmente en el Chaco. “No podemos esperar a que aparezca el problema para actuar. Hay que planificar con anticipación”, sostuvo.

Una candidatura inesperada

Aunque llegó a ocupar la presidencia de la República, Wasmosy aseguró que nunca tuvo una vocación política tradicional. “Jamás aspiré a ocupar cargos públicos. Mi vida estaba enfocada en la ingeniería y en la actividad empresarial”, afirmó.

Sin embargo, las circunstancias políticas de la época terminaron llevándolo a convertirse en candidato presidencial y posteriormente en el primer ingeniero en asumir la máxima magistratura del país. “Sentí una enorme responsabilidad. Era un desafío completamente distinto a todo lo que había hecho hasta entonces”, recordó.

Wasmosy asumió la presidencia en un período de consolidación democrática y profundas transformaciones institucionales. “Nos tocó construir muchas de las instituciones previstas en la nueva Constitución. Era necesario fortalecer el Estado de Derecho y adaptar las estructuras del país a una nueva realidad política”, explicó.

Durante su administración impulsó reformas en distintos ámbitos, incluyendo el Banco Central, la política exterior y el funcionamiento de diversas instituciones públicas. No obstante, reconoció que varios proyectos quedaron pendientes por falta de consenso político. “Gobernar sin el acompañamiento suficiente del Congreso implica dificultades permanentes. Muchas reformas necesarias no lograron avanzar”, indicó.

Consultado sobre las lecciones que le dejó la presidencia, Wasmosy no dudó en señalar la humildad como uno de los aprendizajes más importantes. “No hay nada que uno no pueda conseguir siendo humilde. La soberbia es una mala consejera”, afirmó.

También expresó preocupación por la pérdida de valores éticos en la función pública. “No hay que perder la capacidad moral de ruborizarse cuando se comete un error. La honestidad debe seguir siendo la base de cualquier liderazgo”, reflexionó.

La ganadería: una pasión que nació en el campo

Su vínculo con la producción pecuaria comenzó mientras realizaba trabajos profesionales en establecimientos rurales. “Ahí descubrí mi pasión por la ganadería. Nunca imaginé que terminaría dedicando gran parte de mi vida a esta actividad”, recordó.

Con el tiempo se convirtió en uno de los principales impulsores de la raza Nelore en Paraguay, apostando por la incorporación de genética superior, tecnología y manejo empresarial. “Siempre quise ser el mejor. Para lograrlo había que estudiar, investigar, viajar y aprender de quienes estaban más avanzados”, explicó.

Wasmosy recordó los frecuentes viajes realizados a Brasil junto a técnicos y productores paraguayos para conocer de primera mano los avances genéticos de la raza. “Brasil tenía un desarrollo mucho más avanzado. Nosotros recorríamos exposiciones, establecimientos y centros de investigación para aprender”, relató.

A su criterio, la consolidación genética alcanzada por Paraguay es fruto de décadas de trabajo técnico y selección rigurosa. “Hoy la genética paraguaya compite al máximo nivel internacional. Nadie puede discutir la calidad de nuestros animales”, aseguró.

Entre los logros más significativos destacó la obtención de campeonatos en Brasil, considerado uno de los escenarios más exigentes para la raza Nelore. “Ver un animal paraguayo triunfando en Brasil fue una enorme satisfacción y una confirmación de que estábamos haciendo las cosas bien”, expresó.

Los desafíos de la producción ganadera

Aunque valoró el crecimiento del sector, Wasmosy manifestó preocupación por la disminución del hato ganadero registrada en los últimos años. Según explicó, la principal causa radica en las dificultades financieras que enfrentan muchos productores.

“La ganadería tiene ciclos largos. Cuando faltan recursos, muchos productores terminan vendiendo vientres y eso genera retrocesos que llevan años recuperar”, indicó.

También consideró necesario avanzar hacia una relación más equilibrada entre productores e industria frigorífica. “Cuando mejoran los precios internacionales, los beneficios deben distribuirse de manera más equitativa en toda la cadena”, dijo.

Al finalizar la entrevista, Wasmosy dejó un mensaje dirigido a los jóvenes y al sector productivo nacional. “Sigan adelante y tengan fe en Paraguay. Nuestro país tiene enormes oportunidades. Debemos fortalecer la honestidad, combatir la corrupción y trabajar siempre pensando en el futuro”, expresó.

Para quien participó de algunas de las transformaciones más importantes de la historia reciente del país, el desafío sigue siendo el mismo: mantener la capacidad de pensar en grande. “Las oportunidades están. Lo importante es tener visión, perseverancia y confianza en que Paraguay puede seguir creciendo”, concluyó.

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Día Mundial de la Leche: una cadena productiva que nutre y genera oportunidades

Cada 1 de junio se conmemora el Día Mundial de la Leche, una fecha que destaca la importancia de este alimento en la nutrición humana y reconoce el aporte de toda la cadena láctea al desarrollo económico, social y productivo de los países.

En Paraguay, la producción láctea se ha consolidado como una de las actividades más dinámicas del sector agropecuario, generando empleo, ingresos y oportunidades para miles de familias rurales. Actualmente, la cadena láctea nacional produce alrededor de 900 millones de litros de leche al año, constituyéndose en un importante motor de desarrollo territorial y crecimiento económico.

A través del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea (PFCL), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), por medio del Viceministerio de Ganadería, impulsa acciones orientadas a fortalecer la producción de pequeños productores en ambas regiones del país, promoviendo una lechería más sostenible, rentable y competitiva.

Actualmente, el programa brinda asistencia a unas 480 organizaciones de productores, mediante acompañamiento técnico permanente, asistencia veterinaria en finca, capacitaciones en buenas prácticas de producción, análisis de suelo, entrega de insumos e implementación de planes forrajeros.

Uno de los principales ejes de trabajo es el fortalecimiento de la producción de forrajes, considerando que la disponibilidad de alimento durante todo el año es fundamental para garantizar la productividad y sostenibilidad de los sistemas lecheros. Para ello, se entregan semillas, implementos para lechería y silobolsas destinadas a la conservación de alimentos para el ganado.

Trabajo articulado para fortalecer al sector

El desarrollo de la cadena láctea también se ve fortalecido a través de la Comisión Interinstitucional de Competitividad Láctea (CICLA), un espacio que reúne al sector público, la industria, la academia y otros actores estratégicos para impulsar acciones conjuntas en beneficio de toda la cadena productiva.

Gracias a este trabajo articulado, se ha logrado fortalecer la asistencia técnica, facilitar el acceso de pequeños productores a mercados de comercialización y promover una mayor competitividad del sector.

Innovación, información y promoción del consumo

Entre las iniciativas más destacadas se encuentra la puesta en marcha del Observatorio Lácteo Nacional, una herramienta que permitirá contar con información actualizada y estratégica para la toma de decisiones, contribuyendo a la modernización del sector.

Asimismo, para este año se prevé la publicación del libro «Lácteos y Salud, entre Mitos y Ciencia», una obra inédita en Paraguay que reunirá evidencia científica sobre los beneficios del consumo de leche y productos lácteos, con el objetivo de aclarar conceptos erróneos y brindar información confiable a la población.

Los avances alcanzados también se reflejan en el incremento del consumo de productos lácteos y en la diversificación de la oferta disponible para los consumidores paraguayos.

En el Día Mundial de la Leche, el MAG reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la cadena láctea nacional, promoviendo una producción más eficiente, sostenible e inclusiva, capaz de generar bienestar para las familias productoras y contribuir a la seguridad alimentaria del país.

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Paraguay se posiciona en el radar de grandes inversores internacionales, destacan desde CEAL

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, mantuvo una reunión con directivos del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), encabezado por su presidente, Rubén Jacks, con quienes conversó sobre el creciente interés regional y global de invertir en el país, especialmente en sectores estratégicos como energía, inteligencia artificial y logística.

Durante el encuentro, representantes de CEAL destacaron que actualmente existe una fuerte mirada internacional hacia Paraguay como destino de inversiones, y señalaron la importancia de trabajar de manera conjunta entre el sector público y privado para destrabar obstáculos y generar condiciones que permitan atraer a grandes jugadores internacionales.

Rubén Jacks explicó que CEAL, tanto a nivel internacional como en su capítulo paraguayo, trabaja activamente en la atracción de inversiones y en la conexión con empresarios interesados en desembarcar en el país.

“Detectamos que en el mundo y en América hay mucho interés de invertir en Paraguay. Hay interés en generación de energía, inteligencia artificial e inversiones en logística. Vinimos a transmitirle al ministro que existe un interés global y regional de invertir en el país”, expresó.

Asimismo, resaltó la buena impresión que dejó la reunión con el titular del MIC y valoró la visión de futuro impulsada desde el ministerio.

“Nos vamos con una grata impresión y una gran recepción. Vemos una visión clara de futuro y creemos que Paraguay va a seguir siendo receptor de inversiones”, afirmó.

Jacks también sostuvo que la inversión extranjera ha sido clave en el crecimiento económico del país y remarcó la necesidad de atraer a grandes inversores que impulsen nuevas oportunidades y generen empleo.

“Los empresarios creemos que nuestra acción social más importante es la generación de puestos de trabajo. El cambio en Paraguay va a venir por la inversión extranjera”, enfatizó.

Finalmente, indicó que desde CEAL buscarán fortalecer el trabajo conjunto con el Ministerio de Industria y Comercio para facilitar la llegada de nuevos capitales al país y consolidar a Paraguay como un destino atractivo para inversiones de alto impacto.

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Paraguay y Perú ponen en marcha el intercambio electrónico de certificados fitosanitarios

Desde hoy, 1 de junio, Paraguay y Perú inician el intercambio electrónico de certificados fitosanitarios (e-Phyto), con el objetivo de agilizar y modernizar el comercio de productos vegetales entre ambos países.

El inicio de este intercambio electrónico de certificados fitosanitarios entre el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE) de Paraguay y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) del Perú marca un hito clave para el comercio agrícola bilateral.

Una de las principales ventajas de esta modalidad es la agilidad del proceso, mediante una importante reducción de los tiempos de emisión, recepción y aprobación de las operaciones de exportación e importación. Asimismo, se minimizan los riesgos de falsificación, extravío o adulteración de los documentos, ya que se elimina el uso de documentos físicos.

La eliminación de trámites presenciales permite una mayor eficiencia en las gestiones, teniendo en cuenta que existe una integración directa con los sistemas de Ventanilla Única.

Cabe recordar que, en abril pasado, el presidente del SENAVE, el ingeniero Ramiro Samaniego, encabezó la misión técnica paraguaya que visitó Perú, donde se analizaron estrategias para el fortalecimiento fitosanitario entre ambos países, así como aspectos relacionados con la cuarentena vegetal y la trazabilidad de las exportaciones.

La implementación del sistema e-Phyto constituye un avance en el proceso de modernización de las gestiones fitosanitarias vinculadas al comercio de productos vegetales entre Paraguay y Perú.