El silo de GPSA en la localidad de Torín, J. Eulogio Estigarribia (Caaguazú), fue escenario de un nuevo Día de Campo que reunió a productores, técnicos y empresas del sector agropecuario, con el objetivo de mostrar avances en genética, biotecnología, nutrición vegetal e irrigación, reafirmando la apuesta por una producción eficiente y sostenible en Paraguay.
Durante la jornada, el ing. Fabián Pereira, director comercial de GPSA, destacó que los días de campo se consolidan como un espacio clave para acercar tecnología e información técnica directamente al productor. “Este es el lugar donde el productor puede ver en el campo el comportamiento real de cada material, su adaptación a las distintas regiones, su potencial productivo y la respuesta frente a condiciones como la salinidad”, señaló.

Pereira explicó que GPSA presentó nuevas variedades de soja desarrolladas junto a obtentores aliados, además de soluciones integrales que incluyen semillas, protección de cultivos y nutrición vegetal. En ese sentido, remarcó la importancia de trabajar con tecnologías probadas en campos propios. “No hablamos solo de vender insumos; somos usuarios de la tecnología. La aplicamos en arroz, soja y maíz, y los resultados que estamos obteniendo respaldan lo que ofrecemos al productor”, afirmó.
Asimismo, subrayó el crecimiento del grupo a nivel nacional, con unidades productivas distribuidas en diversas regiones del país, y resaltó el valor del relevo generacional y la construcción de una marca paraguaya ligada al trabajo, la producción y la generación de alimentos para el mundo.

Por su parte, el ing. Gustavo Giménez, supervisor comercial de DONMARIO, repasó la historia de la empresa, nacida en Argentina a partir de un emprendimiento entre amigos, que hoy se posiciona como una multinacional líder en genética vegetal. “De cada diez variedades de soja, cuatro tienen genética DONMARIO. Eso refleja el impacto que la empresa logró a nivel mundial”, destacó.
Giménez detalló que, en el Día de Campo, se presentaron tres variedades de soja bajo la plataforma Intacta 2 Xtend, pensadas para distintas ventanas de siembra. “Apuntamos a ofrecer materiales con altos techos productivos, estabilidad y herramientas de manejo que respondan a los desafíos actuales del campo, como las malezas de difícil control”, explicó.
Además, remarcó que el objetivo es acompañar al productor con asesoramiento técnico permanente. “La tecnología tiene un costo, pero bien manejada se traduce en productividad y rentabilidad. Nuestro concepto es claro: calidad y productividad para el productor”, sostuvo.

Desde TMG, el ing. Enderson Daldin, gerente de semillas, señaló que la empresa, con 25 años de trayectoria en Brasil y presencia en Paraguay desde 2008, trabaja con todas las plataformas actuales de biotecnología en soja. “TMG es una empresa formada por productores, lo que nos permite entender de primera mano las necesidades reales del campo”, expresó.
Daldin destacó la variedad TMG 2461 Pro, caracterizada por su alta estabilidad y adaptación a diferentes ambientes, desde suelos arenosos hasta zonas de mayor fertilidad. “Es una variedad versátil, que brinda seguridad y buen rendimiento al productor, por eso la posicionamos en distintas regiones del país”, indicó, resaltando además la importancia de los días de campo para definir el posicionamiento correcto de cada material.

El ing. Enrique Benza, representante de Delta Irrigación, aportó su experiencia como productor y empresario, resaltando el rol clave de la tecnología para transformar áreas consideradas improductivas. “Con riego y manejo adecuado, campos bajos que antes se inundaban hoy son altamente productivos”, afirmó.
Benza explicó que, mediante sistemas de riego por pivote, lograron reconvertir más de 800 hectáreas en zonas de campos bajos, apostando a un proyecto de largo plazo. “Es una inversión que requiere paciencia, planificación y tecnología, pero los resultados ya se están viendo”, aseguró, destacando además el trabajo conjunto con comunidades locales y la alianza estratégica con GPSA.
Un espacio para acercar el campo a la sociedad
El Día de Campo de GPSA no solo permitió exhibir innovaciones tecnológicas, sino que también reforzó la idea de acercar el sector productivo a la sociedad. “El agro paraguayo sigue apostando, incluso en contextos desafiantes de precios o clima. El productor no baja los brazos y continúa generando alimentos con responsabilidad y sustentabilidad”, coincidieron los participantes.
La jornada en Torín dejó en claro que la combinación de genética, tecnología, conocimiento y compromiso sigue siendo el camino para fortalecer al agro paraguayo y su rol como motor del desarrollo nacional.