Castiglioni: «Existe una decisión firme de fomentar la producción y el uso de biocombustibles en Paraguay»

Existe una “decisión firme de seguir fomentando” la producción y uso de biocombustibles en Paraguay, dijo el ministro Luis Alberto Castiglioni, en el acto de apertura de la 9ª Semana de la Bioenergía de la Global Bioenergy Partnership (GBEP), el lunes 26, en el Gran Hotel del Paraguay. El cónclave internacional se extiende hasta el jueves 29 del corriente.

El titular del MIC destacó en la ceremonia la gestión de Paraguay en la producción de biocombustibles, las políticas iniciadas hace 20 años, la proyección sostenible para el desarrollo de la energía verde, contribuyendo al sector de la agricultura, resaltando el liderazgo en la producción de energía limpia y renovable, a través de las hidroeléctricas.

Este evento se realiza del 26 al 29 de septiembre de 2022, y es organizado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Global Bioenergy Partnership. Con la cooperación de: Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), y el apoyo de US Grains Council. Es la primera vez que se realiza en el país y de manera presencial, tras la pandemia.

En el acto inaugural participaron, además del ministro Luis Alberto Castiglioni; el ministro del MAG, Santiago Moisés Bertoni; el embajador de Brasil y copresidente de Global Bioenergy Partnership (GBEP), Jose Antonio Marcondes de Carvalho; el subdirector General de la FAO, Representante Regional de América Latina y Caribe, Mario Lubetkin (vía online); Emily Marthaler, Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, copresidenta de Global Bioenergy Partnership (GBEP), y Jorge Meza, representante residente de la FAO en Paraguay.

El ministro del MIC, Castiglioni resaltó además que 20 años atrás, y como parte de la construcción de políticas públicas en lo que hace a la bioenergía, se implementó la utilización del etanol para la mezcla con los combustibles. “Ahora tenemos 25% de mezcla, y vale la pena recordar porque ya pasó casi un cuarto de siglo que Paraguay utiliza la bioenergía: el etanol, a partir de la caña de azúcar, que fue evolucionando. Hace 10 años comenzamos con el biodiesel, y hay una decisión firme de seguir fomentando su uso”, destacó el ministro del Poder Ejecutivo.

En cuanto a las inversiones en el sector, Castiglioni puntualizó que, en este momento, se encuentran iniciativas privadas como la de Cremer Oil y de Omega Green. Al hacer referencia a la primera, dijo que la planta de biodiesel, que se encuentra en Villeta, está a punto de culminar. “Va a producir alrededor de 100 metros cúbicos de biocombustibles. Por su parte, el gran proyecto Omega Green va a posicionar a Paraguay en las grandes ligas en la producción de biocombustibles de altísima generación, una inversión muy importante del sector privado y que hará que produzcamos biocombustibles en muy poco tiempo de distintos tipos para diversos usos. Por lo que Paraguay, aparte de utilizar el biodiesel, va a empezar a exportar”, subrayó Castiglioni.

Certificación de la soja, clave
Expresó que desde el Viceministerio de la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX), trabajan muy de cerca con Omega Green, en las certificaciones de la soja a ser utilizada en la producción de los biocombustibles. “Los contratos de compras que Omega Green va a firmar en diversas partes del mundo, y en particular en Europa, obligan a una producción sostenible, certificada de la soja; que la producción de la materia prima ofrezca la garantía de la sostenibilidad, que esté en condiciones. Por ello, la certificación de la soja para la utilización en la producción de biocombustibles, en el Este del país, en el Alto Paraná, y también estamos trabajando en el Chaco Central con las colonias asentadas allí, en Fernheim, Loma Plata y Neuland”, agregó.

Contribuir al desarrollo
Asimismo, el titular de la cartera del MIC indicó que hay un trabajo compartido con el MAG, en lo que se refiere al desarrollo de las bioeconomías en Paraguay. “Aquí estamos, empeñados definitivamente en aportar y contribuir, desde Paraguay, con nuestra cuota de responsabilidad, en hacer posible el desarrollo de la económica sostenible en todo el mundo, y fundamentalmente, a hacer posible esa economía en compatibilidad con la conservación del medioambiente, y cumpliendo con nuestras responsabilidades, contribuir a mitigar a revertir el cambio climático, y si es posible a revertir el cambio climático”, enfatizó.

El ministro Luis Alberto Castiglioni mencionó que en el MIC se encuentra explorando áreas, y citó ejemplos, como el acuerdo firmado con Corea, específicamente con la KATECH, para el desarrollo de un plan de movilidad eléctrica en el Paraguay, cuya primera etapa contempla la utilización de manera experimental de distintos tipos de vehículos, para luego pasar a la creación del Primer Centro Tecnológico Automotriz con Énfasis en Movilidad Eléctrica, en el Parque Tecnológico de Itaipú, en Alto Paraná.

“Todo esto apunta a desarrollar la producción de movilidad eléctrica en el Paraguay, de todo tipo de vehículos que tenga como base la energía eléctrica para su movilidad. Siempre dentro del marco de contribuir con la preservación del medioambiente, pero también generar una economía compatible con la conservación y utilizando los recursos genuinos, como en este caso la energía hidroeléctrica”, especificó.

También se refirió a lo que se está llevando adelante: el apoyo y el soporte a muchas empresas que quieren producir hidrógeno verde en Paraguay, a partir de la materia prima que es la energía hidroeléctrica. “Hidrógeno verde que, a su vez a ser utilizado, como materia prima para otros fines como fertilizantes, todo esto en el marco de la economía circular”, señaló.

Reafirmar compromiso
El ministro del MAG, Santiago Moisés Bertoni, señaló que Paraguay se ha caracterizado por producir energías limpias, y que llevamos el liderazgo de la producción de energía eléctrica a través de fuentes hidroeléctricas, cubriendo ya toda la nación.

“Hoy en día estamos apostando al aumento de la producción del biocombustible y con esto, aumentar la producción de la agricultura, y va a tener un impacto positivo en el clima global. Paraguay ha crecido fuertemente en la producción de etanol, y últimamente se están explorando probablemente una de las inversiones más grandes de la región, en lo que es la producción de biodiesel. Se posiciona como uno de los países con más futuro en la producción de este tipo de combustibles”, resaltó el ministro Bertoni, quien agregó que con el evento, Paraguay reafirma el compromiso hacia la mejora del clima global y hacia el uso sostenible de los biocombustibles reconocidos.

Ayuda a erradicar la pobreza
El embajador de Brasil y copresidente de Global Bioenergy Partnership (GBEP), Jose Antonio Marcondes de Carvalho, mencionó que el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna es un motor clave de desarrollo económico.

“El acceso a la energía crea muchas oportunidades para el desarrollo social, la creación de empleos, atención médica, suministro de agua potable, saneamiento y mejores instalaciones educativas, lo que ayuda a erradicar la pobreza. La bioenergía juega un rol esencial para garantizar que se logre esos objetivos. El uso de la bioenergía tiene que duplicarse mundialmente, hasta el 2030, incluso triplicarse en el sector de transporte, si es que queremos alcanzar el objetivo de evitar el calentamiento global al máximo de 1.5 grados.”, resaltó el diplomático.

Marcondes de Carvalho también dijo que la mezcla de etanol con la gasolina, tanto en Paraguay como en Brasil, 25% y 27 % respectivamente, son niveles mucho más altos que en otras partes del mundo. “A través del uso de biocombustibles, nuestra región logró emitir menos gases de efecto invernadero, y al mismo tiempo generó empleos y riquezas, ayudando a sus ciudades a tener un aire bastante más puro”, agregó.

Rápido crecimiento
El subdirector General de la FAO, representante Regional de América Latina y Caribe, Mario Lubetkin, vía online, dijo que la FAO es muy consciente que la bioenergía moderna presenta muy buenas posibilidades para el desarrollo sostenible. “También, somos conscientes del rápido crecimiento de la oferta y de la demanda de la bioenergía que podría plantear nuevos desafíos. Para evitar en lo posible impactos negativos, es aconsejable establecer e intercambiar experiencias, para garantizar la gestión sostenible de toda la cadena de producción del biocombustible, es por eso que la sostenibilidad está en el centro de las operaciones de la FAO”, destacó.

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