El Gobierno, a través del Indert, elimina las trabas burocráticas históricas que impedían el acceso a la propiedad formal a los ancianos, docentes y personal de salud de comunidades rurales.
El primer centenar de beneficiados en el marco de la «Nueva Ruralidad» prioriza a la tercera edad, informó el presidente del Indert, Prof. Econ. Francisco Ruiz Díaz.
Los expedientes se encontraban paralizados, en muchos casos desde el año 2015, debido a interpretaciones administrativas restrictivas.
La medida corrige una situación injusta por la cual se bloqueaba la titulación a pobladores rurales bajo el concepto de «perfil positivo» (por cobrar la pensión de tercera edad, tener cobertura médica familiar o desempeñarse como docentes o enfermeros rurales). De esta forma, se restituyen los derechos constitucionales de acceso a la tierra a los mencionados beneficiarios.
Eliminación de restricciones injustificadas:
Tercera edad: Se levantaron las trabas a personas de 70 y 80 años que figuraban en el sistema cobrando la pensión de adultos mayores pero que siguen viviendo y cultivando en sus comunidades.
Servicios esenciales: Se garantiza la titulación a docentes y enfermeros que residen en las colonias rurales, asegurando que los servicios públicos (escuelas y Unidades de Salud Familiar) permanezcan en el campo.
La iniciativa responde a una instrucción expresa de la Presidencia de la República para eliminar los obstáculos administrativos que vulneren la garantía constitucional del acceso a la tierra.
Los siguientes pasos administrativos consistirán en la reglamentación específica para formalizar que los profesionales rurales (docentes, enfermeros) puedan mantener la titularidad de lotes agrícolas siempre que ejerzan la posesión efectiva y la producción en esos inmuebles.




