El Día de Campo de Trigo de Sem Agro reunió a técnicos, productores y empresas en Campo 9, donde se presentaron 14 variedades de cuatro obtentores. La jornada puso el foco en el rendimiento, la calidad industrial, la sanidad y la importancia del cereal dentro de un esquema productivo diversificado.
El trigo busca recuperar espacio en las parcelas paraguayas y mantener su lugar dentro de los sistemas de producción de invierno. Ese fue uno de los principales ejes del tradicional Día de Campo de Trigo de Sem Agro, realizado el 26 de agosto en el Campo Experimental de la empresa, ubicado sobre la Ruta PY02, en el km 226.
La jornada reunió a productores, técnicos y representantes de empresas vinculadas al cultivo, quienes recorrieron parcelas demostrativas y conocieron materiales destinados a la próxima campaña. En total, se presentaron 14 variedades de cuatro empresas obtentoras, sembradas en dos épocas: el 12 y el 28 de mayo.

El técnico de Sem Agro, Ramón López, explicó que, aunque este año el área sembrada con trigo se redujo, la empresa mantiene su apuesta por el cultivo debido al papel que puede cumplir dentro de la rotación agrícola. “El trigo es un rubro que este año realmente bajó un poco el área de siembra, pero nosotros, como empresa, estamos insistiendo porque va muy bien dentro del esquema de producción del productor”, señaló.
López sostuvo que el cereal presenta una buena alternativa en sistemas de siembra directa y posterior implantación de soja. A esto se suma, según indicó, la disponibilidad de variedades con buen potencial productivo y calidad industrial, atributos que inciden directamente en la rentabilidad buscada por el productor.
Rendimiento y calidad, en el centro de la elección
Las parcelas demostrativas permitieron observar materiales de diferentes características. “El productor, como empresario, siempre está buscando rentabilidad”, afirmó el técnico, al explicar que la elección de una variedad está vinculada con su productividad, comportamiento sanitario y calidad industrial.
Entre los materiales mencionó a Audaz, de Biotrigo, como una de las variedades con mayor participación en el mercado nacional, debido a su productividad, tolerancia a enfermedades y calidad industrial. También citó a Calibre, un material más nuevo que viene ganando preferencia entre los productores.
Para López, no existe una única variedad ideal para todos los establecimientos. Cada material tiene características particulares y encuentra su espacio de acuerdo con las necesidades y preferencias del agricultor. “Todas las variedades se lanzan al mercado por algo, todas tienen sus cualidades. Entonces, el productor va eligiendo conforme a su preferencia y conforme a su necesidad”, sostuvo. Desde el punto de vista de la industria, el desafío está en combinar distintos atributos. “El mejorador tiene que buscar rendimiento para darle rentabilidad al productor, resistencia a enfermedades y calidad industrial”, explicó.
Sanidad y perspectivas para la cosecha
Respecto al comportamiento del cultivo durante la campaña, López señaló la presencia de problemas de bacteriosis, aunque consideró que el impacto sobre los rendimientos sería limitado debido a la tolerancia de los materiales utilizados. “Hay un ataque tardío de esa enfermedad, entonces no va a tener un impacto grande en cuanto a rendimiento y calidad”, manifestó.
En cuanto a los resultados productivos, recordó que en campañas anteriores se registraron parcelas con rendimientos de hasta 4.000 kilos por hectárea, mientras que para la campaña actual se espera que los problemas sanitarios no comprometan significativamente el desempeño del cultivo.
Tecnología para mejorar la nutrición
El encuentro también sirvió para presentar alternativas vinculadas al manejo y la nutrición de los cultivos. En ese contexto, César Dandi Viveros, gerente general de EM1 Biotem Bolivia, destacó la importancia del nitrógeno y presentó la propuesta de producirlo en la propia finca mediante tecnología biológica.

Según explicó, junto con Tecno Empar buscan transferir una tecnología que permita a los productores producir su propio nitrógeno y reducir costos. Mencionó específicamente el producto EM1 Nitro, que describió como una alternativa de nitrógeno 100 % asimilable. “Podemos transferir una tecnología a cada productor para que pueda producir su propio nitrógeno”, afirmó.
Dandi Viveros agregó que esta tecnología puede utilizarse especialmente en gramíneas, cultivos que requieren una importante disponibilidad de nitrógeno. También señaló que la transferencia contempla una visita personalizada a cargo del representante en la zona.
Durante su recorrido por las parcelas, el especialista valoró el estado de los materiales observados y consideró que las variedades presentaban buenas espigas y vigorosidad, además de un manejo que permitió controlar determinados ataques de enfermedades de fin de ciclo.
Nuevos materiales para el mercado paraguayo
Por su parte, el ingeniero Alexander Barbosa, de Agrofértil, presentó tres nuevas variedades de trigo: ORS Feroz, ORS Senna y Gladiador. “Son nuevas variedades para el Paraguay, para traer altos rindes y también protección contra hongos y enfermedades”, explicó.

La propuesta, según Barbosa, apunta a ofrecer alternativas para distintos perfiles de productores y niveles de inversión. La empresa también acompaña el proceso productivo con asesoramiento técnico y trabaja en la producción de semillas. El profesional resaltó la necesidad de mantener el estímulo a la siembra del cereal, pese a que el escenario actual no sea el más favorable para el rubro. “Vamos a sembrar los trigos, vamos a poner al campo para probarlos, para que se muestre en cada finca, en cada chacra, qué le va a salir mejor. Porque opciones tenemos, calidad de semillas vamos a entregar”, expresó.
Un cultivo clave para la rotación
Para el productor David Friesen, el trigo mantiene un valor estratégico dentro de la agricultura de la región, no solo por su aporte económico, sino también por su función dentro de la rotación de cultivos. Friesen explicó que el cereal representa una alternativa para el invierno y puede integrarse con otros cultivos como canola, girasol y maíz. En su esquema productivo, plantea destinar aproximadamente un tercio de la producción de invierno al trigo.

Uno de los argumentos centrales es que el cultivo contribuye a diversificar la producción y puede formar parte de una estrategia de manejo del suelo. En ese sentido, sostuvo que incluso cuando el margen económico del trigo no sea el más atractivo, su incorporación puede aportar beneficios dentro de la rotación.
La importancia del cereal también trasciende la parcela, considerando su destino para la elaboración de harina y productos de consumo cotidiano. El productor remarcó que la producción local permite abastecer a la industria molinera y evitar una mayor dependencia de importaciones.
Sem Agro proyecta una gran cosecha
El gerente de Sem Agro, Alfred Penner, evaluó de manera positiva el comportamiento del cultivo durante la campaña. Explicó que, pese a las condiciones de humedad y a la aparición de enfermedades, el trigo logró mantenerse en buenas condiciones. “El trigo vino bastante bien, bastante húmedo este año, que el trigo no necesita de tanta lluvia. Hubo algún momento en que quería afectarle un poco la enfermedad, pero yo creo que está bastante controlado”, indicó.

En las parcelas demostrativas, la empresa presentó las 14 variedades de cuatro obtentores, con el objetivo de que los productores puedan comparar materiales y definir cuáles se adaptan mejor a sus establecimientos. Penner señaló además que el productor busca materiales con buen rendimiento, mientras que la industria necesita variedades con características que permitan obtener harina de calidad. Esa combinación, sostuvo, requiere inversión tanto en genética como en el manejo del cultivo.
Otro punto que puso sobre la mesa fue el uso de semillas certificadas. “Como somos una semillería, nosotros siempre preferimos que los productores usen semillas certificadas”, afirmó. Sobre la cosecha, estimó que comenzaría aproximadamente 15 días después de la jornada y proyectó rendimientos de entre 3 y 3,5 toneladas por hectárea en la zona.
Con la cosecha de trigo acercándose, Sem Agro ya mira hacia el siguiente ciclo agrícola. La empresa prepara la provisión de semillas certificadas de soja y el servicio de tratamiento de semillas, en una continuidad productiva que refleja la importancia de la rotación y de la planificación entre campañas.

Así, el Día de Campo dejó sobre la parcela una combinación de genética, manejo, tecnología y experiencia productiva, con un mensaje común: el trigo continúa siendo una alternativa para diversificar la agricultura y requiere materiales y estrategias que permitan mejorar su rentabilidad y sostener su producción.




