El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE) recuerda a productores, comerciantes y a la ciudadanía en general que el uso de semillas no certificadas ni registradas puede ocasionar importantes pérdidas económicas y afectar el rendimiento esperado de los cultivos.
Este tipo de semillas no ofrece garantías sobre su identidad varietal, calidad, pureza genética, poder germinativo ni condición fitosanitaria. Además, puede favorecer la aparición de problemas sanitarios en los cultivos y dificultar la trazabilidad de la producción agrícola.
La Ley N.º 385/94 “De Semillas y Protección de Cultivares” establece infracciones y sanciones para quienes produzcan simientes no registradas, así como para comerciantes que no estén inscriptos en los registros de la institución. Estas medidas pueden incluir apercibimientos, decomiso de productos en infracción y multas que van desde 5 hasta 10.000 jornales mínimos vigentes, según el caso.
En ese sentido, el SENAVE insta a los actores del sector productivo a adquirir semillas únicamente de proveedores habilitados y a verificar la documentación que respalde su origen y calidad, conforme a las disposiciones legales vigentes.
El uso de semillas certificadas y debidamente registradas contribuye a asegurar la calidad de los cultivos, proteger la inversión de los productores y fortalecer la competitividad del sector agrícola nacional.
Asimismo, la institución informa que continuará desarrollando acciones de fiscalización, monitoreo y concienciación, orientadas a promover el uso de semillas de calidad y a fortalecer los sistemas de control y trazabilidad.




